La Pilarica, un año "encerrados"

Protestas en el barrio cuando cumplieron 250 días. JUAN POSTIGO

La clausura del paso a nivel y el soterramiento de las vías férreas que no llega dejan al barrio de Valladolid dividido por un muro que, como consideran los vecinos, los "entierra".


 

365 días con el barrio cortado por un muro de obras a la espera de la solución prometida. Esta es la situación que viven en la Pilarica desde que se suprimió el principal (y único) paso a nivel por el que personas y vehículos superaban las líneas férreas.

 

Con la promesa de soterramiento llegó todo. La intención era cerrar el paso a nivel para iniciar las obras encaminadas a mejorar la movilidad por el barrio. Una remodelación necesaria porque ese tramo se ha cobrado, solo en los últimos años, varias víctimas mortales. Pero el túnel no llegó y la situación se estancó.

 

Con el paso de los meses y las reivindicaciones de los vecinos, que han visto su barrio condenado a la división con una 'frontera' que puede recordar a épocas pasadas, el Ayuntamiento, Fomento y Adif encontraron la que hasta ahora es la única solución planteada. El túnel que iba a ser para los trenes se prevé que sea para los peatones, deprimiendo la plaza Rafael Cano para habilitar un paso de peatones bajo las vías, y facilitando a los vehículos el paso por Aviador Gómez de Barco (con salidas hacia el Paseo del Cauce y el Paseo Juan Carlos I). 

 

La primera obra, la peatonal, correrá en principio a cuenta del Ayuntamiento con un coste de algo más de 2 millones de euros. Mientras que la adecuación de las carreteras para vehículos será ejecutada por Adif con un presupuesto de 6,8 millones. 

 

En cualquier caso, estas obras están planeadas para que comiencen a finales de 2016. De momento, en el paso a nivel de Pilarica, frente a la parroquia de Nuestra Señora del Pilar, el muro sigue levantado y una valla de obra, adornada con una señal de dirección obligatoria, obliga a los coches a seguir la marcha por la calle Nueva del Carmen, en ese lado de la vía. Del otro lado, más vecinos separados y un único punto para cruzar (que en ocasiones incluso se inunda). Por ello los vecinos han convocado para este jueves 15 de septiembre, a las 19:30 horas en la plaza Rafael Cano, una concentración para reivindicar soluciones. Para acabar con un aislamiento que, en el mejor de los casos si los planes siguen como se prevén (y no se tuercen), durará por lo menos cuatro meses más.