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La particular vuelta a las aulas en la Escuela de Música de Valladolid

El miércoles comenzó la actividad en el centro municipal, que ha pasado de 915 metros cuadrados de espacios a casi 3.000 para cumplir la distancia social

El pasado miércoles la Escuela Municipal de Música de Valladolid 'Mariano de las Heras' abrió sus puertas para acoger de nuevo a alumnos y profesores que regresan un curso más a las aulas. Esta vez la vuelta a la actividad ha venido acompañada de exigentes medidas ante la crisis sanitaria, así como de la ampliación del centro, que ahora cuenta también con espacio en el Colegio María de Molina.

 

La idea de ampliar el centro con el fin de garantizar la distancia entre usuarios en favor de su seguridad, vino dada por el Ayuntamiento y en concreto por la concejalía de Educación, según explica el director técnico de la Escuela de Música, Francisco Javier Alonso Zarzoso. “Contábamos en el centro con 915 metros cuadrados, ahora disponemos de casi 3.000”, añade.

 

El curso pasado la Escuela terminó sus clases de manera online tras decretarse el estado de alarma y posteriormente conocer la imposibilidad de regresar a las aulas. El director señala que la experiencia fue buena ya que “a pesar de que los músicos prefieren siempre la presencialidad”, asegura que “dio buen resultado y muchos alumnos quedaron contentos con el sistema”.

 

Esta prueba sirvió al centro para prepararse por si la situación se repitiera. Pues, en caso de cuarentena “inmediatamente” volverían a la enseñanza online, con clases en directo.

 

“Somos como una familia y nuestro rencuentro está siendo ahora”, tras tantos meses con las puertas cerradas, la Escuela de Música ha vuelto a la acción y el director expresa su satisfacción. De momento “la experiencia es buena” y está convencido de que el funcionamiento del centro continuará siendo el adecuado y siempre de manera segura.

 

De los 1.800 alumnos que acudieron a la Escuela el curso pasado, este año se han matriculado 1.300, una cifra considerable para la situación actual. El director explica que no se ha cogido más alumnado, “no se han repuesto las plazas de los alumnos que han entrado en conservatorio”, para garantizar los espacios de seguridad. Aunque comenta que sí que ha habido casos de usuarios que se ha ido a otra ciudad, a otro lugar y también ha habido alguna baja por el miedo al virus.

 

Incide en que si no hubieran podido utilizar el espacio del Colegio hubieran tenido que reducir las plazas y muchos alumnos habrían quedado fuera. “No sería ni lógico ni justo, era mucho más sensato ampliar las instalaciones”, apunta Francisco Javier, quien agradece al Ayuntamiento las actuaciones que ha llevado a cabo en la Escuela Mariano de las Heras.

 

MEDIDAS

Algunas de las medidas que se aplican en el protocolo de la Escuela son: la toma de temperatura, gel hidroalcohílico alfombras para desinfectar el calzado, alcohol vaporizado para el material y las clases, ventilación, así como lugares concretos de entrada y de salida.

 

En cuanto a la atención administrativa, se realiza íntegramente de manera telemática “para evitar que haya gente por la Escuela” sin necesidad, del mismo modo que los familiares de los alumnos tan solo pueden acceder al patio, que está dividido en varias zonas, sin posibilidad de entrar al centro. “Al centro solamente pueden acceder los alumnos, en este tiempo los profesores bajan a por ellos para que se vayan acostumbrando”, explica Francisco Javier.

 

Respecto al uso de mascarilla, el director técnico del centro destaca el caso de los menores de seis años, quienes no están obligados a llevar esta medida. Para que su seguridad también esté garantizada, hacen uso de unas cuerdas que se higienizan tras cada uso y que separan a los niños con la distancia adecuada.

 

Tras comprobar la eficacia de esta medida el primer día, el personal de la Escuela ha quedado “impactado” por la predisposición de los pequeños. “Niños de tres añitos, que se preparan para que les tomes la temperatura, ponen las manos para limpiarlas y lo cumplen todo muy bien”, exclama asombrado el gerente.

 

En caso de Covid positivo el protocolo es el mismo que en los colegios, con la figura del responsable Covid, que llevaría al niño a una sala y consulta a las autoridades sanitarias, así como el aviso a los padres.

 

LAS AULAS

 “La mayoría de clases de instrumento son individuales por lo que solamente está el profesor con el alumno”, explica el director técnico de la Escuela. Añade también que todas las salas son grandes y parceladas, se higienizan antes y después siempre con la ventana abierta para evitar, en la medida de lo posible, que haya contagios.

 

El resto de clases no superan los 15 alumnos y en el caso de grupos más grandes como pueden ser la banda o el coro, se dividen en grupos más pequeños de máximo las 10 personas: “Se coge por ejemplo de la banda la parte de viento-madera en un lado, percusión en otro, etc., y el director se va trasladando por las clases para ir marcando las pautas”, explica Francisco Javier Alonso.

 

La mayoría de las aulas donde se imparte música y movimiento, cuentan con un lavabo que facilita la limpieza de manos. También se imparten en la Escuela clases para bebés, que se dan en una sala “inmensa” en la que hay 10 bebés con sus madres, con una separación, explica el director, muy grande.

 

El director técnico del centro musical vallisoletano señala que ante esta extraña normalidad hay que adaptarse y trabajar, tener respeto al virus pero también “aprender a convivir con él para que la vida siga y se pueda continuar con la actividad en todos los sectores, intentar dar lo mejor de uno mismo y cumpliendo todas las medidas”, concluye.

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