La obra de estabilización de la ladera en la Cuesta de la Maruquesa debería concluir en 4 meses

Cuenta con un presupuesto de 222.000 euros. 

El Ayuntamiento de Valladolid ha iniciado la obra de estabilización de la ladera de Calle Barco de San Vicente, en la zona de la Cuesta de la Maruquesa, con un presupuesto de 222.000 euros y con un plazo de ejecución de cuatro meses.

 

El concejal de Movilidad y Espacio Urbano, Luis Vélez, junto a los técnicos municipales y representantes de la Asociación Vecinal Los Comuneros, las obras que se están ejecutando en la Calle Barco de San Vicente, en la Cuesta de la Maruquesa.

 

La obra fue adjudicada por importe de 222.000 euros, tiene un plazo de ejecución de cuatro meses, y consiste en en la construcción de una pantalla discontinua con aproximadamente 50 pilotes de hormigón armado de 0,60 metros de diámetro y una longitud de 16 metros.

 

Se ejecutan mediante el sistema de perforación y hormigonado in situ, para lo cual ha sido necesario el corte total del tráfico en la zona afectada.

 

Una vez construida la pantalla de pilotes se procederá a su descabezado, y posterior construcción de la viga de atado en coronación, de manera que todos los pilotes trabajen conjunta y solidariamente. Finalmente se repondrá la urbanización y servicios existentes con idénticos materiales a los existentes, manteniendo la estética visual de toda la calle.

 

Las obras mejorarán la seguridad de la zona ya que en marzo de 2016 un informe de la Policía Municipal advertía de la existencia de grietas en la calzada de la Calle Barco de San Vicente. Estudiado el caso se concluyó que el problema detectado podía tener un trasfondo más grave, como sería la falta de estabilidad de la ladera de la Cuesta de la Maruquesa.

 

Tras realizar los oportunos ensayos y pruebas, se confirmó que los indicios iniciales eran correctos y que existía un fallo de deslizamiento parcial en la ladera. Encargada la redacción del documento técnico correspondiente, se estimo que la solución pasaba por la realización de una pantalla discontinua de pilotes de hormigón que se anclen por debajo de la línea de fallo de la ladera. Con estas premisas este Ayuntamiento ha licitado las obras que ahora se ejecutan.