La nueva Sala de Conciertos Cientocero con aires ‘indie rock’ abrirá en octubre en Valladolid
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La nueva Sala de Conciertos Cientocero con aires ‘indie rock’ abrirá en octubre en Valladolid

La antigua Sala Electra, en la calle Gamazo, dejará paso a la Cientocero. JUAN POSTIGO

El espacio, situado en la calle Gamazo y con capacidad para 300 personas, se encuentra en pleno proceso de reforma y cuenta con el respaldo de los dueños de El Tío Molonio

Contra la depresión post coronavirus conciertos, diversión y cultura. Se trata de uno de los temas que están trayendo de cabeza a los fans de la música en directo durante este confinamiento, a quienes ahora les llega una buena noticia en forma de luz al final del túnel. La Sala de Conciertos Cientocero, que cuenta con el respaldo de los propietarios de El Tío Molonio, abrirá sus puertas para el mes de octubre, toda vez que ahora se encuentra en pleno proceso de reforma que esperan haber concluido dentro de un mes.

 

“No tenemos las fechas claras del todo, pero esperamos que sea para el mes de octubre”, explica a Tribuna Alberto García, uno de los propietarios del nuevo local situado en la calle Gamazo y que tendrá capacidad para 300 personas. “Teníamos desde hace unos meses cerrada la sala y estuvimos a punto de cancelar el proyecto, pero nos pueden las ganas de salir de esta. Para nosotros es una motivación extra y confiamos en nuestro proyecto”, sigue.

 

“Sabemos que van a ser unos meses complicados pero también que cuando se pueda los artistas y el público van a tener unas ganas enorme de reencontrarse. Solo llevamos 2 meses sin conciertos en el 'Molo' y no veo el momento de volver a saltar”. Qué duda cabe. 2020 va a ser un año complicado para grupos musicales, con eventos y festivales cancelados o pospuestos, y es indudable que cuando se vuelva a una cierta normalidad el público cogerá el guante con todas las ganas acumuladas.

 

Así, el estilo que se podrá encontrar en la Sala Cientocero casi podría intuirse ya en el nombre, en referencia al título de la canción del grupo Supersubmarina. Indie rock, si bien el espacio no se cerrará a ningún tipo de concierto o celebración. “También aprovecharemos la sala para diferentes eventos culturales así como eventos privados”, explica García, quien puntualiza que, de hecho, no será un bar abierto al público cuando no se celebren estos eventos.

 

APUESTA DECIDIDA

La pregunta también parece obligada. ¿No parece un poco descabellado lanzarse a un proyecto así con la que está cayendo? "Ya teníamos la sala cogida de antes, y es cierto que paramos máquinas cuando empezó todo esto”, repite el propietario. “Realmente confiamos en lo que queremos hacer y la gente respondía en el Molonio, así que estamos seguros de que va a ir bien”.

 

Una vez con la carrerilla cogida ahora es cuestión de concluir las obras, en la antigua Sala Electra, para las que se han centrado “más en un buen sonido que en la decoración en sí”. “Va a haber más reforma de lo que habíamos pensado al principio, pero las estamos realizando con bastante cabeza. Es una oportunidad perfecta”.

 

Y para perfecta, una de las grandes ventajas con la que cuenta la sala; su ubicación. “Queríamos una sala céntrica a la que llegar sin coches y que cuando acabara el concierto la gente pudiera irse de pinchos y a tomar una copa. El sitio nos parecía perfecto porque tenemos las estaciones al lado, un hotel enfrente… Nuestra intención es traer gente de fuera ya que cada día recibimos correos de grupos que quieren pasar por el Molonio y para algunos se nos quedaba pequeño”, hace ver Alberto.

 

Está claro que todavía habrá que esperar para ir viendo los primeros pasos firmes de la desescalada, pero las primeras piedras ya están puestas. “Llevamos 3 años con el Tío Molonio, con más de 200 con conciertos y con una gran aceptación. Desde hace un año y medio colaboramos con Vadeocio, que hace una labor enorme por la cultura de la ciudad y nos ayuda en esta programación”.

 

Solo queda tener un poco de paciencia y cruzar los dedos. “Creemos que la música y la cultura ayudan a evadirnos de todos los problemas que tenemos alrededor, es capaz de convertir un día malo en uno nuevo y enfocar el día con otro rollo”, cierra el propietario. Sin duda, algo que hará mucha falta cuando campee el temporal del COVID19.