Cyl dots mini

La novela gráfica 'The Seeds', del vallisoletano David Aja, verá la luz este diciembre en EEUU

Portada del libro.

Su último trabajo, una historia de ocho páginas para DC, conmemora el 25 aniversario de la serie 'Batman: Black & White'     

'The Seeds' (Las semillas), la primera novela gráfica de autor del multipremiado --entre ellos cinco Eisner-- dibujante vallisoletano David Aja ('The Immortal Iron Fist', 'Hawkeye', 'Daredevil'), verá la luz el próximo 23 de diciembre en EEUU tras el parón que el coronavirus ha provocado en la industria. Los lectores españoles --a quienes este distópico eco-thriller llegará de mano de la editorial Astiberri ('Gideon Falls', 'La casa')-- tendrán que esperar hasta la primavera para obtener la versión en castellano.

 

Este proyecto, que Aja ideó junto a la reconocida guionista, editora y cineasta Ann Nocenti ('Catwoman', 'Daredevil'), y editado por Berger Books, el sello personal de Karen Berger ('V de Vendetta', 'Sandman'), en Dark Horse Comics ('Sin City', 'Hellboy'), es el fruto de un parto que ya se había prolongado más de lo esperado antes incluso de la irrupción del coronavirus, que ha supuesto la enésima zancadilla.

 

Pensado para publicarse en cuatro "grapas" (tebeos sueltos) --aunque la intención inicial fuese un único tomo--, los dos primeros números de 'The Seeds' llegaron a manos de los lectores en 2018 pero, en medio de uno de los planes más ambiciosos de sus carreras, tanto Aja como Nocenti se vieron obligados a alejar la mirada del papel para centrarse en esquivar los reveses de la vida: "Los autores de cómic también somos personas", ha recordado Aja en una entrevista concedida a Europa Press.

 

Sin embargo, esas ausencias, más fáciles de disimular tras las siglas de Marvel o DC, se antojan irremediablemente evidentes cuando uno solo puede refugiarse en la intemperie de una obra de autor y es que, por mucho que le pese a los fans, "al final, las cosas requieren su tiempo y ha salido como tenía que salir", ha reconocido Aja.

 

En febrero de 2020, el dúo se disponía a ponerle, por fin, el lazo a 'The Seeds' --cuyos números 3 y 4 estaban listos para publicarse a principios de año--, pero el destino quiso que llegase justo a tiempo para una pandemia mundial.

 

Así, la novela quedó atrapada en un embudo que avanzaba hacia el colapso del sector: despidos, cancelaciones y un atasco de 200.000 publicaciones hicieron temblar al mundo del cómic. No obstante, Dark Horse encontró una salida de emergencia en medio de esa 'autopista del sur' y decidió dejar de lado las grapas para apostarlo todo a un tomo de 128 páginas que estará listo para Navidad.

 

Además, unos días antes, el 8 de diciembre, regresará la mítica serie 'Batman: Black & White' --con motivo de su 25 aniversario-- como una serie de seis números con una lista de "los narradores más emocionantes e innovadores de los cómics para explorar los mitos de Batman en blanco y negro", según DC. Una de esas pequeñas píldoras corresponderá al dibujante vallisoletano, que ha afrontado la tarea con ilusión aunque haya ocurrido en un momento de "terror" para el mundo del cómic al que, sin embargo, ha sobrevidido su primer proyecto independiente.

 

"Dentro de lo que cabe, me doy con un canto en los dientes porque a pesar de no haber podido publicar las grapas de 'The Seeds' se ha salvado el tomo", ha reconocido Aja, que describe su obra como "una historia distinta, más tranquila y reposada, que no es David Lynch pero se parece".

 

Y es que las páginas duotono de esta distopía están plagadas de referencias literarias y cinéfilas, ya que bebe de indispensables como 'La guerra de los mundos', de H.G. Wells; pasando por clásicos pop como 'Alien' (1979) o 'Blade Runner' (1982), ambas dirigidas por Ridley Scott; también con una fuerte influencia de la poética 'Stalker', de Andrei Tarkovsky; revelando una crudeza similar a la de 'Hijos de los hombres' (Alfonso Cuarón, 2006) o con tintes ecologistas como los que ya trataba el escritor Frank Herbert en 'Dune' (1975), que este año estrena su segunda adaptación cinematográfica.

 

Son solo algunos de los títulos más evidentes de una lista que podría alargarse lo indecible, pero entre ellos, junto a Tarkovsky en lo estético, Aja destaca las coincidencias de 'The Seeds' con un filme más reciente, 'Annihilation' (Alex Garland, 2018), que aborda, al igual que lo nuevo del vallisoletano, las diferencias entre el suicidio y la autodestrucción.

 

La inmensa herencia de los clásicos es patente, como así lo reconoce el propio Aja en su epílogo: "Todo lo que no es autobiografía es plagio". Por eso, añade, "son las experiencias personales las que marcan la diferencia".

 

Eso es, precisamente, lo que intenta plasmar en 'The Seeds', que llegará cuando se cumpla un año desde que la pandemia sacase la distopía a las calles y dejase la vida en cuarentena: "El cómic guarda cierta relación con el coronavirus pero el tema central tiene más que ver con la ecología, que estaba más de moda antes de la COVID, pero ahora, por desgracia, quizá también lo esté después".

 

Lo mismo ocurre con las 'fake news' y el 'clickbait', conceptos que la pandemia ha elevado a categoría de debate de sobremesa o, englobando a ambas, el dilema de la ética periodística, al que se deberá enfrentarse también Astra, la protagonista de 'The Seeds'.

 

En un mundo eminentemente tecnófilo y postapocalíptico, un muro delimita 'La Zona', donde el meteorito del neoludismo ha extinguido los smartphones que reinaban sobre la faz de la tierra, ahora yerma, y por la que caminan humanos y extraterrestres. Casi todos ellos, además, ataviados con máscaras de gas en un premonitorio arranque creativo de Aja, fanático confeso de estos dispositivos.

 

Sin embargo, la naturaleza se guarda un último as en la manga para salvar a una humanidad que ya se creía sentenciada. Ahí es donde entran en juego las abejas, que parecen saber algo que los humanos desconocen.

 

El escritor belga Maurice Maeterlinck, autor del ensayo 'La vida de las abejas' (1901), ya las describía como "criaturas casi humanas poseídas por el sentimiento del deber".

 

Además, según reveló Víctor Erice, director de 'El espíritu de la colmena' (1973), Maeterlinck utilizaba esta expresión que da título a la película "para describir ese espíritu todopoderoso, enigmático y paradójico al que las abejas parecen obedecer, y que la razón de los hombres jamás ha llegado a comprender".

 

Al fin y al cabo, como ya señaló Maeterlinck: "La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada, y la esperanza en lo que no sabemos, que es todo", un mantra que parece guiar a los personajes de 'The Seeds'.