La mujer que denunció que la Policía le había roto los dedos admite ahora que sólo tiene una capsulitis

Marta Torrecilla

La mujer que denunció que el pasado domingo la Policía le había roto los dedos de la mano uno a uno, Marta Torrecillas, ha admitido ahora, en declaraciones a TV3, que sólo tiene una capsulitis, es decir, una inflamación de la cápsula articular.

Marta Torrecillas envió un mensaje a una amiga en el que aseguraba que la Policía le había desalojado de un colegio electoral tirándola por las escaleras, arrojándole cosas y rompiéndole los dedos de la mano expresamente uno a uno. Además, afirmaba que le habían tocado las tetas y le habían pegado. "Esto es mucha maldad", remataba.

 

Sin embargo, en las imágenes del desalojo del citado colegio se ve cómo Torrecillas se tira al suelo cuando los agentes la invitan a abandonar el lugar y la agarran para que lo haga.

 

Los antidisturbios intentan levantarla sujetándole primero la mano derecha, pero ella se resiste agarrada a otra persona con la mano izquierda; luego trata de que el agente le suelte la mano derecha utilizando la izquierda. La arrastran unos escalones, después baja otros en cuclillas y, luego, ya de pie, baja otros pocos y se vuelve a sentar para evitar que la saquen del colegio.

 

Pero ayer, Marta Torrecillas aseguró en un programa de TV3 que, inicialmente, pensó que tenía los dedos rotos. Sin embargo, se trata de una capsulitis, es decir, una inflamación de la cápsula articular que recubre la articulación.

 

"Cuando estas en esa situación, lo primero que piensas es, bueno, me han roto el dedo", precisa en la televisión catalana, en cuyas imágenes se puede apreciar que tiene un dedo inmovilizado de la mano izquierda. Pero acto seguido aclara que ahora se lo han "explicado bien" y que tiene una capsulitis, que provoca que se queden los "dedos tiesos y no los puedas mover".

 

GUARDIOLA

 

El testimonio de Marta Torrecillas sirvió también para que el entrenador del Manchester City y expreparador del FC Barcelona, Pep Guardiola, denunciara las cargas policiales durante el referéndum. "Tenemos que parar lo de hoy porque ha sido muy gordo. La gente que ha ido a votar no iba con pistolas con balas de goma, que están prohibidas. ¡A una chica le han roto los dedos!", expresó indignado en declaraciones a Rac1.