La mujer del 'Terre' señala premeditación al asegurar que la luz de la cocina fue apagada durante el acuchillamiento

Foto: El Español

Ha desvelado que se encontraba ya embarazada de su amante, del que tuvo un hijo meses después de su muerte.

"¡Para nada fue accidental, la luz de la cocina fue apagada a propósito!", es la contundente afirmación realizada este martes por Pilar V.V, aún esposa de Miguel Ángel L.G, más conocido por 'Terre', durante la reconstrucción del acuchillamiento de su amante, José Manuel G, ocurrido el 27 de diciembre de 2017 en el piso de los padres del acusado en Medina del Campo (Valladolid), al que la testigo y el fallecido habían acudido para llevarse al hijo de ella.

 

La todavía mujer del procesado, pendiente de la sentencia del proceso de divorcio, considera que la muerte de José Manuel, con quien mantenía una relación incipiente, fue algo planeado y facilitada por el repentino apagón de luz registrado esa noche en la cocina de los abuelos paternos al poco de iniciarse una discusión por la custodia del niño de la pareja, quien padece un problema de autismo.

 

Pilar V.V, en la segunda jornada del juicio con jurado que se sigue en la Audiencia de Valladolid, ha reconocido, en declaraciones recogidas por Europa Press, no poder identificar a la persona que apagó la luz de forma intencionada -recuerda que el más cercano al interruptor era su suegro- ni tampoco la persona que al quedar la cocina a oscuras le dio un fuerte empujón que casi la "empotra" contra la puerta de la galería, ni quién cogió tanto a ella como a su nuevo novio por la coleta para tratar de impedir su huida.

 

Ni siquiera vio la cuchillada, aunque por la posición de todos en la cocina, donde además de ella y la víctima se hallaban sus suegros y el acusado, intuye que fue Miguel Ángel el autor del crimen. "Si le estoy pidiendo la custodia del niño y mi marido y José Manuel se hallaban frente a frente, supongo que el autor fue Miguel Ángel", ha aseverado Pilar, quien ha negado que la víctima tomara parte activa en la discusión.

 

Sí se muestra segura de haber oído decir a la víctima que le habían acuchillado. Fue entonces cuando logró agarrar a José Manuel y sacarlo de la cocina, herido de muerte, para huir escaleras abajo y refugiarse en un bar próximo, el 'Geli', hasta la llegada de la Policía Nacional y los servicios del 112.

 

En el trayecto, Pilar halló, adosada al hombro de su nueva pareja, sin haber siquiera penetrado en la ropa, la hoja rota y doblada de un pequeño cuchillo -no es el arma del crimen- que arrojó al suelo y que minutos después fue hallada en el cubo de la basura de sus suegros. Lo llamativo del caso es que aún no ha sido hallado el cuchillo utilizado en el crimen.

 

Ya en el bar, Pilar y el herido fueron auxiliados por el dueño del establecimiento y un cliente, testigos ambos que estuvieron auxiliando a José Manuel taponándole una herida que presentaba evisceración. El dueño del local ha recordado que a los pocos minutos se presentaron el 'Terre' y el padre de éste y asegura que tuvo que detener al primero y prohibirle el paso.

 

"'¡LE HAS SACADO LAS TRIPAS, MACHO!"

 

"El acusado quería saber cómo estaba la víctima. Yo le respondí que bastante había hecho. ¡Les has sacado las tripas, macho!", recuerda que dijo el hostelero, quien asegura que fue entonces cuando el 'Terre' se echó las manos a la cabeza.

 

El dueño del bar también ha recordado que al llegar el herido a su establecimiento pensó que el autor del acuchillamiento había sido un loco o fruto de un atentado, en referencia a lo ocurrido ese verano en Cataluña. "¡Por favor, cerrad la puerta porque hay un hijoputa por ahí acuchillando a la gente!", ha puesto el hostelero en boca de la víctima, con lo que acto seguido cogió a sus hijos y a otros niños y los escondió en el almacén.

 

La aún esposa del procesado, quien ha desvelado que en aquellas fechas se encontraba ya embarazada del fallecido, del que a posteriori ha tenido un hijo -está inscrito a nombre del acusado pero ella ha pedido la prueba de paternidad-, ha reconocido que la relación de pareja se hallaba ya destruida, hasta el punto de que a primeros de ese mes ya había entregado a Miguel Ángel una carta dándole cuenta de la situación.

 

VIDAS POR CAMINOS PARALELOS

 

"No aguantaba más, él quería seguir pero yo era consciente de que nuestras vidas se había separado y seguían caminos distintos, él con su música y yo con mi hijo. Le veía ya como un amigo, un compañero de piso", ha declarado Pilar, quien niega que a raíz de este toque de atención dado al 'Terre', éste hubiera dejado de consumir marihuana. "De hecho, mi último sueldo se lo gastó en marihuana", ha añadido la testigo ante los gestos de desaprobación de su marido, que a lo largo de la declaración de Pilar no ha cesado de escribir notas a su abogado.

 

Incluso la testigo sostiene que el acusado, que hasta entonces se pasaba el día jugando con el ordenador, cambió pero a peor, hasta el punto de comenzarla a "agobiar", sin saber si ello era para reconquistarla o bien para tenerla más controlada. "Estaba fregando o planchando y él se plantaba allí junto a mí, me tenía muy agobiada", ha insistido.

 

La segunda jornada del juicio ha contado también con el testimonio de varios agentes de la Policía Nacional que acudieron al bar 'Geli' en auxilio del herido y luego al domicilio de los abuelos paternos a fin de acompañar a Pilar al inmueble para que ésta recogiera a su hijo.

 

Uno de los funcionarios, en contraste con el estado tranquilo del 'Terre' apuntado por el dueño del bar, recuerda que el procesado se encontraba "fuera de sí, con la mirada perdida y sin dejar de decir qué es lo que he hecho".

 

Su otro compañero, el que acudió al domicilio de los abuelos paternos, también se encontró como ausente a la madre del acusado. Observó que sobre el fregadero había platos y varios cuchillos y entre ellos un mango sin hoja. Fue la propia madre del 'Terre' quien le mostró el cubo de la basura, del que recogió una hoja retorcida que coincidía con el mango y por eso el policía creyó que era el arma homicida, aunque a posteriori se descubrió que no había sido la causante del óbito.

 

También han declarado los padres del acusado para ratificar la versión de los hechos de éste. Ambos han coincidido al señalar que la luz de la cocina se apagó unos segundos al inicido de la conversación cuando la madre, de forma accidental, se apoyó en el interruptor, y también han sostenido que la víctima, durante la discusión, tomó parte muy activa al postularse a favor de que Pilar se hiciera con la custodia del niño.

 

El juicio entra mañana en su tercera sesión. En su escrito de calificación provisional, Fiscalía de Valladolid imputa al procesado un delito homicidio -no considera que la muerte fuera premeditada- y solicita una condena de 15 años de cárcel y el pago de una indemnización de 90.000 euros a cada uno de los padres de la víctima.

 

La acusación particular, por su parte, eleva a 20 la petición de cárcel por delito de asesinato -mantiene que hubo premeditación y alevosía-, junto con el pago de idénticas indemnizaciones en favor de los padres del fallecido, además de otra cantidad no especificada para el padre ante la depresión que éste sufre.

 

Sin embargo, la defensa del encausado considera los hechos como un delito de homicidio con las atenuantes de trastorno mental transitorio, arrebato u obcecación, consumo de drogas y arrepentimiento espontáneo, de ahí su petición de dos años y medio de prisión para su patrocinado.

 

La calificación se apoya en un informe elaborado por dos catedráticos de la Universidad de Valladolid sobre el estado mental de el 'Terre' en el que se hace constar que el consumo de drogas, junto con un elevado estrés personal, provocaba que en el momento de los hechos el acusado tuviera perturbada su capacidad de decisión, sufriendo una alteración mental transitoria que le modificaba su capacidad de conocer y obrar voluntariamente.