La morosidad aumenta en 2018 en Valladolid, aunque sigue por debajo de la media de Castilla y León

El nivel de morosidad ha aumentado un 1,39% en la provincia de Valladolid hasta alcanzar los 3.000,29 euros de media.

España parece no haber aprendido la lección de la última crisis económica provocada por el ladrillo y su 'burbuja'. Los precios de las viviendas siguen sin freno en muchas zonas de la geografía nacional, mientras que el 'boom' de los alquileres campa a sus anchas en ciudades y provincias del país.

 

Y, claro está, Valladolid no es ajena a esta situación, siendo una provincia que recibe cada año a miles de estudiantes en la capital, el alfoz o zonas aledañas. Para muestra, solo un botón; según revela el último estudio de morosidad llevado a cabo por Estudio FIM sobre Morosidad en Arrendamientos Urbanos, la situación no es muy halagüeña.

 

Este informe destaca que el nivel de morosidad en Valladolid ha aumentado un 1,39% entre 2017 y 2018, hasta alcanzar los 3.000,29 euros de media, por debajo de la media de Castilla y León (3.572 euros), y también de la de España (6.185 euros). No en vano, se sitúa por delante de provincias como Zamora (2.079 euros), Soria (2.105 euros) y Ávila (2.950 euros) y superada por Palencia (3.355 euros)León (3.693 euros), Segovia (3.859 euros) y Burgos (4.180 euros).

 

Basta con echar un vistazo al precio del alquiler en Valladolid, para darse cuenta de esta realidad. Tal es así que en el mes de abril de 2019, el precio del metro cuadrado ascendió a 6,7 euros en la provincia y a 7,0 euros en la capital, alcanzado su punto más elevado desde el inicio de la crisis, según los datos de idealista.com. O lo que es lo mismo, una vivienda tipo de 90 metros cuadrados cuenta con un precio en la capital que asciende a lafriolera de 630 euros de media.

 

 

La 'burbuja' del alquiler ha provocado que los bolsillos de los inquilinos se vean muy dañados y necesitados, mientras que las cuentas corrientes de los caseros también se han quedado 'frías' ante una situación que ya se repitió en el tiempo y que puede volver a producirse.

 

Así, el undécimo Estudio FIM sobre Morosidad en Arrendamientos Urbanos es una radiografía de los impagos en el alquiler registrados a lo largo del año 2018. Este análisis recoge cuál ha sido la evolución de la morosidad en el conjunto de España, así como en las diferentes comunidades autónomas y provincias que la componen.