La miel vallisoletana está en Tiedra
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La miel vallisoletana está en Tiedra

Setentaynueve

Setentaynueve es una empresa de dos hermanos emprendedores de Valladolid dedicada a la producción de miel artesana

En las estibaciones de los Montes Torozos, limitando con Tierra de Campos y el Alfoz de Toro, se encuentra esta empresa familiar dedicada a la producción y comercialización de productos derivados de la colmena. Dos hermanos, Óscar de 29 y Samuel de 27 años, vecinos del barrio de Parquesol pero descendientes del pueblo vallisoletano de Tiedra, decidieron hace casi 3 años convertir la pasión de su padre que siempre tuvo colmenas por afición, en un oficio del que vivir.

 

Juan Carlos, el progenitor de los creadores de Setentaynueve, tenía unas colmenas a las que dedicaba sus ratos libres y de las que cultivaba un poco de miel para sus familiares y amigos. Los dos hermanos emprendedores vieron una oportunidad de negocio en esta tradición familiar que podían explotar desde su tierra: “estamos muy ligados a nuestro pueblo”.

 

Los hermanos, que trabajaban como ingenieros decidieron dar un giro a su vida profesional: “Queríamos trabajar para nosotros en algo relacionado con nuestro pueblo pero nunca se nos había pasado por la cabeza hasta que un buen día nos hizo clic”.

 

La empresa oferta una variedad de productos de excelente calidad, combinando tradición e innovación, de una manera responsable y sostenible con el medio ambiente. “Para nosotros nuestras abejas son muy importantes”.  Los hermanos quieren transmitir unos valores claros de la artesanía tradicional y dedicación.

 

El nombre, setenta y nueve, representa el número atómico del oro: “es lo que representa para nosotros la miel, el significado de nuestra familia”. La  empresa, situada en el pequeño municipio a unos 60 kilómetros de Valladolid, también dispone de venta online en su página web. “Estamos ya en todo el territorio nacional”.

 

Fundamos la empresa en 2018 pero apenas llevamos un año comercializándola”. Este mismo año han realizado su tercera campaña con sus colmenas que habitan en los arribes del rio Duero y en su pueblo, Tiedra. “Tiedra es un auténtico paraíso, en los meses de julio y agosto los campos se tiñen de color morado y todo el pueblo huele a lavanda”.

 

Son apicultores trashumantes, es decir, profesionales de la apicultura que mueven sus colmenas por distintas floraciones para obtener diferentes variedades de miel. Entre las especialidades de miel se encuentra la más característica: miel de lavanda; y el resto de sus singulares dulces como la miel de romero; la de bosque, hecha de encina y roble; o la de flores de Castilla. “Estamos abiertos a sacar más variedades, es cuestión de tiempo”.

 

Los cuatro tipos de miel son completamente naturales, sin haber pasado por proceso de pasteurización, es decir, no pasan por un sobrecalentamiento a más de 40 grados para que no pierdan sus propiedades: “Va directamente del panal al bote”, cuentan.

 

También comercializamos cosmética apícola”. Setentaynueve ha desarrollado una línea de cosmética con productos de la colmena que ha tenido “una buena acogida” del público. “Todos los elementos de la colmena tienen propiedades beneficiosas, no solo la miel también la a cera, los propóleos o la jalea real”, dice Óscar. En esta línea se puede encontrar una crema de manos, otra regeneradora y un protector labial.

 

 En 2019, la empresa fue premiada con el segundo puesto de la mejor miel de lavanda de España por Mieladictos, un blog especializado de mieles a nivel nacional. “Nos ilusiona mucho nuestro proyecto”.