La mejora medioambiental del Polígono de Argales que prevé un corredor verde-azul abre licitación
Cyl dots mini

La mejora medioambiental del Polígono de Argales que prevé un corredor verde-azul abre licitación

El presupuesto asciende a 215.000 euros.

Este miércoles, 27 de enero, se ha abierto el plazo de licitación para la contratación de la obra de 'Renaturalizacion del Polígono Argales de Valladolid' con un plazo de ejecución previsto de tres meses -se estima que se lleve a cabo entre los meses de abril y junio- y que contempla un corredor verde-azul.

 

Promovido por la Concejalía de Innovación, Desarrollo Económico, Empleo y Comercio a través de su Agencia de Innovación, el presupuesto de la licitación asciende a 215.960,97 euros y las propuestas se podrán presentar hasta el 26 de febrero.

 

Según han explicado fuentes municipales, el proyecto propone plantar árboles en la mediana de la Avenida de Zamora y actuar en la parte sur de la Avenida Norte de Castilla con la eliminación de la mediana central y la incorporación de franjas verdes con arbolado en las aceras, bancos, un drenaje natural de agua de lluvia y carriles para bici.

 

Además, en la rotonda de la calle Pilar Miró el polígono contará con un nuevo espacio que incorporará varias soluciones verdes, como un jardín de lluvia en la isleta central, la ampliación de acera en la zona junto al Arroyo Espanta y la colocación de bancos, un aparcamiento filtrante junto a la acera con árboles en alcorque-jardín, y nuevas vistas hacia el arroyo Espanta.

 

Según han recordado las mismas fuentes, el proyecto de ejecución ha sido elaborado por la empresa Land Art Studio 2002 S.L. y se basa a su vez en el anteproyecto elaborado por la Escuela de Arquitectura de la UVA que ha planteado ese "pequeño corredor verde-azul" para conectar los espacios verdes que hay en este área: la Acequia de Valladolid en el extremo este y el Arroyo Espanta, en el extremo oeste del polígono, para incorporar diferentes soluciones basadas en la naturaleza (SbN).

 

Además, se tendrán en cuenta los condicionantes actuales de este espacio como las infraestructuras subterráneas y aéreas o sus necesidades de movilidad y acceso a las parcelas a través de "numerosos vados".

 

Esta intervención integral busca mejorar la calidad del aire y, con ella, de la salud de los trabajadores y visitantes; mejorar el funcionamiento del ciclo del agua con el aporte de permeabilidad del suelo; reducir la isla de calor y, por tanto, disponer de un espacio público más saludable; incrementar la biodiversidad y, con ella, de la resiliencia del entorno; incrementar el valor urbano y paisajístico, y por ello el valor económico de los inmuebles, y mejorar la movilidad urbana.

 

Desde el Ayuntamiento de Valladolid han recordado que los polígonos industriales son áreas urbanas funcionales diseñados inicialmente para usos industriales que, en general, se planificaron sin contar con criterios de diseño de mejora ambiental (espacios libres verdes y de descanso, sistemas naturales de recogida de aguas de lluvia, sistemas que fomenten la biodiversidad, movilidad sostenible con espacios para el peatón y para la bici).

 

En el caso del polígono de Argales de Valladolid, construido en los años 60, precisan que se trata de un espacio que está integrado ya en el resto de la ciudad y rodeado por zonas urbanas residenciales.

 

Esta obra forma parte del proyecto europeo INDNATUR que busca la renaturalización de las áreas industriales a través de dos proyectos piloto en los polígonos industriales de Argales (Valladolid) y Cantarias (Braganza), para que estas zonas dispongan de un entorno sostenible, tanto desde el punto de vista medioambiental como social, económico y cultural.

 

La Unión Europea financia el 75 por ciento del total del presupuesto de este proyecto europeo de cooperación transfronteriza España-Portugal con fondos FEDER (INTERREG V A POCTEP) en el que participa el Consistorio de Valladolid; INDNATUR cuenta con la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Valladolid, como coordinador, y con otros cinco socios: AEICE, Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, Diputación de Ávila, Instituto Politécnico de Braganza (Portugal), Cámara de Braganza (Portugal).