La mejor médico del mundo es de Valladolid: "El premio más importante es el cariño de mis pacientes"

Verónica Casado, que ejerce en el Centro de Salud de Parquesol, ha sido nombrada mejor médica de familia del mundo por la WONCA.

La doctora Verónica Casado, mejor médico de familia del mundo.

Preparando la maleta para viajar a Seúl. Así estaba la nueva mejor médico de familia del mundo cuando ha parado unos minutos para hablar con este periódico. Verónica Casado lleva casi treinta años cuidando la salud de los vallisoletanos. Su primer destino fue en Arturo Eyries, pero ahora desempeña su labor en el Centro de Salud Parquesol, donde se la puede encontrar cada día de la semana desde las 8.00 horas.

 

Aunque afirma que "el premio más importante es el cariño" de sus "pacientes, estudiantes y residentes", el galardón es un reconocimiento a su carrera. Es "algo cuestionable", sentencia, "como todos los premios, porque hay muchos médicos de familia muy buenos". Hace tan solo un año Casado veía su trabajo recompensado con el premio 'Médico Cinco Estrellas', de la Organización Mundial de la Medicina de Familia en la región de Europa, lo que le acreditaba como candidata a ser la mejor del planeta, en el mundial de Wonca que se celebra en Seúl este fin de semana. Por aquel entonces veía muy lejos el 20 de octubre de 2018. Pero ha llegado, y como los Reyes Magos, ha traído regalos. Por el camino, Casado ha recibido también  el 'WONCA-CIMF 5-Estrellas', que la acredita como mejor médica de familia de Iberoamérica. 

 

"Que consideren que mereces este premio llena de orgullo", asegura la doctora, quien cree que ha "trabajado mucho por la medicina de familia", algo que sin lugar a duda es cierto. Y es que Casado no solo atiende pacientes, sino que dedica parte de su tiempo a formar tanto estudiantes como residentes, y aún le queda tiempo para desarrollar proyectos de investigación. "Todos somos estudiantes", sentencia.

 

Todo buen profesional debe ser humilde, algo que la doctora acredita afirmando que el secreto para convertirse en la mejor médica de familia del mundo es "trabajar un montón, que te emocione lo que haces, estar enamorado de tu trabajo". Como características personales, "el humanismo, la profesionalidad, la ética y la comunicación". Si se mezclan todos esos factores se obtiene a Verónica Casado, aunque ella es única.

 

GRAN CARGA EMOCIONAL

 

Estar piel con piel con los pacientes genera inevitablemente una gran carga emocional al final del día. La doctora confiesa que incluso se despierta por la noche "pensando: ya sé lo que tengo que hacer con este paciente". "A mi consulta llegan problemas banales, importantes y muy graves", en los que necesita la ayuda de otro especialista. Después de casi tres décadas con sus pacientes, surgen "relaciones de afecto" médico-paciente, lo que supone una "carga de sufrimiento muy importante"

 

Es por ello que, en los casos más graves, Verónica Casado centra su labor en "acompañar y consolar", una muestra más de esa humanidad necesaria para la mezcla perfecta. El sábado recogerá el premio que la acredita como mejor médico de familia del mundo en el acto oficial de la Wonca. Si existiese un premio a mejor médico de familia del universo seguro que sería una gran candidata a obtenerlo. Pero cuando se le pregunta qué le queda por hacer, contesta en tan solo dos palabras: "seguir trabajando".

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