La mecha se encendió y comenzó el olor a 'Pólvora'

Cerca de 900 personas no quisieron perderse en la noche del martes el concierto de Leiva. Después de colgar en más de 13 ciudades el cartel de "entradas agotadas" el cantante se subió al escenario de la Sala My Way en Valladolid.

La mecha empezó a prender hora y media antes del espectáculo. La gente impaciente esperaba en la larga cola que se formó a las puertas del Restaurante Las Lomas. En una de sus salas, My Way, iba a tener lugar uno de los conciertos más esperados del año; entre Pop y Rock estaba reñida la cosa. 

 

Leiva se hizo esperar un rato, no quería que la mecha ardiese sin que cada uno de los cerca de 900 asistentes estuviese dentro. Fue entonces cuando dio comienzo el espectáculo con una de las canciones más conocidas de su segundo disco en solitario, 'Los cantantes'.

 

No hizo falta mucho tiempo para que el público se metiese en el papel. A ritmo de palmas y gritos las canciones se iban sucediendo una tras otra 'Vértigo', 'Pólvora', 'Mi mejor versión', 'Mirada pérdida' o 'Ciencia ficción'. El cantautor se sentía bien en el escenario a pesar del calor que atestaba la sala. "No es cierto eso de que en Valladolid hace tanto frío", dijo el cantante entre risas. 

 

'Afuera en la ciudad', single con el que dio a concer su segundo trabajo sonó más fuerte que nunca y es que los vallisoletanos esperaban con ganas su canción favorita. 'Terriblemente cruel', otro de los singles más conocidos del músico, se hizo esperar un rato más. Mientras tanto, Leiva quiso hacer su pequeño homenaje al recién fallecido Paco de Lucía y no pudo hacerlo de otra mejor forma que cantando y haciendo saltar al público.

 

De 'Diciembre', su primer disco, sonaron entre otras canciones 'Miedo' y 'Vis a vis', mientras que 'Animales' fue escogida entre el repertorio de Pereza, duo que formaba con Rubén Pozo hasta el año 2011. 

 

Con 'Lady in Madrid', también de Pereza, el cantante pusó el broche final a la noche, no sin antes protagonizar el aplauso "más largo de la historia de Leiva en Valladolid". Una ovación a los músicos que le acompañaban que duró más de diez segundos e hizo emocionarse a los allí presentes.