La maestría de Delibes se deja ver en 'Siestas con viento sur'
Tribuna mini Saltar publicidad
Banner va ciudad pro%cc%81xima 800x800 tribuna file
Cyl dots mini

La maestría de Delibes se deja ver en 'Siestas con viento sur'

Miguel Delibes - DESTINO - Archivo

Se trata de un libro publicado en 1957 que combina historias urbanas y rurales en sus páginas.

Miguel Delibes reunió cuatro relatos, dos de ellos inéditos, en 'Siestas con viento sur', un libro publicado en 1957 que combina historias urbanas y rurales en sus páginas.

 

Entre las primeras se encuentran 'El loco' y 'Los raíles', publicadas por separado en 1953 y 1954 dentro de la colección 'La novela del sábado', que a mediados de la década de los 50 publicó un centenar de relatos de autores destacados a un precio asequible para promover la lectura entre las clases populares.

 

A éstos se sumaron, en 'Siestas con viento sur', otras dos inéditas de ambiente rural como son 'La mortaja' (que volvería a aparecer 13 años más tarde en otro libro de relatos al que daría nombre) y 'Los nogales'.

 

'El loco' sumerge al lector en las vivencias de un empleado de banca obsesionado con un hombre al que conoce por casualidad, pero que cree vinculado con su familia e incluso con las circunstancias de la muerte de su padre, ocurrida de forma violenta.

 

Por su parte, en 'Los raíles', las vidas de Teo y su nieto Tim transcurren de forma paralela como los raíles de la vía férrea, pues mientras uno pasa sus días aspirando a ser 'maître' de un hotel, el otro pretende convertirse en abogado, de forma fallida en ambos casos.

 

'La mortaja' está protagonizada por el Senderines, un niño que soporta una vida de desamparo y soledad. Al perder a su padre, debe afrontar en solitario la tarea de amortajar el cádaver de éste mientras los de alrededor se desentienden o tratan de aprovecharse de su indefensión. Este cuento fue adaptado para televisión en 1974.

 

Por último, 'Los nogales' recoge la relación padre-hijo de un vareador de árboles reconocido en la comarca y su vástago, incapaz de seguir sus pasos. La historia de los dos varones, ambos de nombre Nilo, se ve rodeada a lo largo del relato por la muerte, tan recurrente en la literatura de Miguel Delibes, cuyo centenario se conmemora este 2020.