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La lluvia respeta la belleza de la procesión del Santísimo Rosario del Dolor que cambia de recorrido

Una de las principales novedades ha sido la modificación del recorrido. No se ha ido a la Plaza de San Pablo y sí a la Plaza Mayor. Además el rezo del Rosario se ha producido durante el trayecto.

Lunes Santo, dos de la tarde, una impresionante granizada hace que el cielo parezca que se desplome sobre Valladolid. Hasta el Centro Cultural Miguel Delibes sufre una importante inundación. El desconsuelo es mayúsculo a esas horas entre los penitentes de las seis Cofradías que desfilan en la procesión del Santísimo Rosario del Dolor.

 

Pero la primavera lluviosa y ventosa ha dado paso al sol de esta estación y ha permitido que la tarde fuera, aunque con viento, agradable y sin una gota de lluvia. Por eso, instantes antes de las ocho y media de la tarde (cuatro gotas retrasaron 30 minutos la procesión) las puertas de la iglesia de la Vera Cruz se abrían para que –como si de un joyero se tratase- fueran saliendo algunas de las obras maestras de la imaginería policromada procesional castellana.

 

Hasta cuatro ‘gregorios fernández’ desfilan en esta procesión: El señor atado a la columna, Ecce Homo, Camino del Calvario y la Virgen de la Vera Cruz, un importante conjunto procesional que se completa con otros dos preciosos paso: La oración del huerto (Andrés Solanes) y La Crucifixión del Señor (salido de un taller vallisoletano, hacia 1650). Precisamente, este último conjunto escultórico se incorporaba a la planta procesional llegadao desde la iglesia de Santiago, procedente de la Cofradía de las Siete Palabras. No obstante, la temperatura caía y los cielos seguían nublados. la amenza de lluvia no cesaba.

 

El pasado Viernes de Dolores, el presidente de la cofradía de la Vera Cruz, José Luis Martín, precisamente explicaba este periódico que el Lunes Santo sería muy especial, pues se modificaba el recorrido, que durante varios años celebró esta procesión. Se suprimió el rezo del rosario en la Plaza de San Pablo y los misterios fueron rezados durante el propio desfile.

 

Tras ascender por Platerías, Plaza del Ochavo, Lonja, Quiñones, Ferrari se llegó a la Plaza Mayor. La procesión trascurrió por delante de la Casa Consistorial para abandonar el ágora por la calle la Pasión y alcanzar Santa Ana. De ahí se recorrieron las calles de María de Molina, Héroes de Alcántara, Santiago, Constitución, Regalado, Cánovas del Castillo, Fuente Dorada, Vicente Moliner, Plaza del Ochavo y Platerías hasta la Iglesia Penitencial de la Santa Vera-Cruz, donde con el canto de la Salve se dio por finalizada la procesión.

 

Esta vez, la lluvia respetó esta procesión y a las seis cofradías que lo componen y se pudo completar felizmente. En la mente de cofrades y espectadores revoloteaba los momentos de incertidumbre y caos que se vivieron el pasado año cuando la lluvia, casi por sorpresa, desbarató toda la procesión. No en vano, Valladolid Cofrade publica que la procesión del Rosario del Dolor (que tiene su origen en 1951) “es de las procesiones vallisoletanas que más veces ha tenido que ser suspendida por lluvia. En los últimos 50 años, hasta en ocho ocasiones”.

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