La limpieza de tus oídos: Muy simple y, sobre todo, nada de bastoncillos

No al bastoncillo para tus oídos

Es muy importante vigilar y cuidar desde pequeños nuestros oídos si no queremos perder audición. Por eso son buenas las revisiones periódicas y también es importante mantener una higiene determinada, de cara a evitar infecciones o tapones.

Pero, contrariamente a lo que muchas personas piensan, su limpieza no se consigue con los famosos bastoncillos. De hecho, en el plástico o envoltorio de los mismos suele aparecer una nota que advierte de que estos palitos no están diseñados para ser introducidos en el conducto auditivo.

 

De hecho, según los expertos la limpieza de la parte externa se debe realizar con agua y jabón, como nos limpiamos con otras partes del cuerpo. La parte interna nada. El conducto auditivo interno produce unos mecanismos de defensa, que es el cerumen, con propiedades antibacterianas, y por tanto no hace falta limpiar los conductos. 

 

Pese a la creencia de que tener cera es malo, no es así sino que es normal y que, de hecho, debe haberla porque es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo. 

 

Desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, la miembro de la Comisión de Otología Elisa Gil-Carcedo explica que el oido tiene una limpieza natural que no debe manipularse con el bastoncillo. "Si se introducen los bastones se puede hacer el tapón de cera aún más duro, hay que tener cuidado. Hay que limpiarse lo que se ve desde el exterior con toalla o algodón, con higiene personal", comenta.

 

La tendencia a tener más o menos cerumen es individual, señala, y si se hacen extracciones de tapón deben practicarse por profesionales sanitarios. "Hay muchos productos como sprays que no se deben aplicar si no hay indicación médica porque se genera humedad en el conducto auditivo y, con ello, se puede producir un edema, una inflamación, y una consiguiente infección", alerta.

 

CONSEJOS PARA CUIDAR LOS OÍDOS Y EVITAR TAPONES

 

1. Mantener una higiene y evitar ruidos traumatizantes.

 

2. Evitar la toma de ototóxicos, como ciertos antibióticos o aspirinas a altas dosis.

 

3. Tener cuidado con muchos quimioterápicos, que aunque no se pueden evitar en muchos casos, si saber que pueden producir una hipoacusia.

 

4. Cuidar muy bien los procesos catarrales de vía alta porque se puede afectar al oído medio en última instancia.

 

5. Se desaconseja el uso del bastoncillo porque puede producir lesiones mayores.