La Junta de Cofradías de Valladolid no se plantea el cambio de fechas de Semana Santa

Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor. JUAN PASCUAL

Confían en que la situación mejore y puedan salir a la calle durante el VIII Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofrades.

La Junta de Cofradías de Semana Santa en Valladolid ni siquiera se plantea el ofrecimiento realizado desde el Vaticano y que abre la posibilidad de trasladar los desfiles procesionales, suspendidos ahora a causa del coronavirus, a los días 14 y 15 de septiembre.

 

"Ni lo hemos valorado ni creo que vayamos a hacerlo", ha respondido sin titubeos el presidente del máximo órgano de representación de las cofradías vallisoletanas, Isaías Martínez Iglesias, quien, en declaraciones a Europa Press, entiende que si los desfiles procesionales han quedado suspendidos para la Semana Santa, "que es cuando hay que hacerlos", insiste en que no se plantean la sugerencia realizada a los obispos vía decreto desde el Vaticano.

 

Otra cosa muy distinta, puntualiza Martínez Iglesias, es que en Valladolid los cofrades puedan salir a la calle en octubre, entre los días 15 y 18, aprovechando que la capital ostenta la sede del VIII Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofrades (JOHC).

 

El evento se aprovecharía para 'matar el gusanillo' de los miles de miembros de las distintas cofradías vallisoletanas que han visto truncado su deseo de procesionar este año a causa de la pandemia provocada por el Covid-19.

 

Para esta fecha están programadas dos procesiones, una a cargo de las cofradías de Pasión, y otra protagonizada por las cofradías de Gloria, explica Martínez Iglesias, quien confía en que, "siempre que la situación mejore y sea posible", en la primera de ellas puedan desfilar las veinte cofradías vallisoletanas y en la segunda puedan procesionarse las imágenes de la Virgen de San Lorenzo, patrona de Valladolid; la Virgen del Carmen de Extramuros, la Virgen del Pilar y la Virgen de Lourdes.

 

"Sería una forma de paliar lo ocurrido con esta Semana Santa que no se nos va a olvidar, una Semana Santa que va a pasar la historia por lo accidentada de la misma", lamenta Martínez Iglesias, quien se muestra esperanzado en el feliz desarrollo de ese evento programado para el mes de octubre.

 

"Confiamos en que para entonces las restricciones sean mínimas y podamos celebrar ese VIII encuentro, pero sobre todo que todos podamos volver a realizar una vida normal, como veníamos haciendo hasta el inicio de esta crisis sanitaria, económica y social", anhela el presidente de los cofrades vallisoletanos.