La Junta concede dos horas más a bares y comercios con tal de estar en casa a las diez y mirando a las UCI
Cyl dots mini

La Junta concede dos horas más a bares y comercios con tal de estar en casa a las diez y mirando a las UCI

Terrazas del centro de Valladolid.

Valladolid ve como se amplía el horario de hostelería y comercio general tras haberlo reducido hace sólo unos días, pero con el compromiso de respetar el toque de queda oficial y siempre y cuando la situación en el hospital no empeore.

Castilla y León da esta semana un nuevo paso hacia la desescalada y lo hace fiel a las tesis que defiende, con mucha cautela y vigilante de los datos de incidencia y ocupación hospitalaria. Datos que permiten relajar algunas medidas con mucha timidez, pero que las convierten en reversibles casi de inmediato: se volverá a cerrar todo lo abierto si se invierte la positiva evolución. En el caso de Valladolid, si se detecta que los casos vuelven a subir desde su mínimo de este martes: 42 contagios y tres muertos en Hospital.
 

Según las nuevas normas, todas las actividades podrán estar abiertas hasta la hora del toque de queda, las 22.00 horas. En cuestión de días se le ha dado la vuelta a la penúltima decision del Gobierno regional, que hace menos de una semana cerraba todo a las 20.00 horas como respuesta a la anulación del toque de queda anticipado que puso a las ocho de la tarde y que el Supremo 'tumbó' después de más de un mes vigente. Desde entonces hasta ahora, se ha levantado el cierre provincial, el límite de 25 personas en templos y, ahora, se dan esas dos horas más a las actividades y se flexibiliza la visita a residencias. Así queda la situación.

 

El gran beneficiado de este gesto, y objetivo de la medida, es el sector hostelero porque pocos son los comercios que apuran a las diez de la noche. El más crítico de la comunidad con las medidas había visto como sus esperanzas de abrir dos horas más con la nulidad del toque de queda de la Junta se esfumaban el mismo día, pero ahora es el que recibe este margen extra de actuación.

 

No está del todo claro cómo: en teoría, el último cliente puede ser atendido a las 21.30 horas y después es tiempo de regresar a casa. El vicepresidente Francisco Igea ha sido muy gráfico al explicar que el que tenga cerca la terraza de su bar o restaurante de cabecera tendrá más margen de volver a casa, dando a entender que a las diez hay toque de queda y no puede haber nadie por la calle. Está por ver cuál sería la aplicación al terreno real ya que, sobre el papel, hay excepciones que permiten estar en la calle pasada la hora del toque de queda y una de ellas es cumplir con obligaciones profesionales o empresariales: puede que regresar de un bar o restaurante tras atender al último cliente y recoger tenga cabida.

 

En todo caso, el espíritu de la medida es ampliar el horario de estas actividades y darles ese margen adicional, toda vez que bares y restaurante siguen cerrados en su interior y operando sólo en terrazas. Margen que se ofrece con la 'condición' de estar en casa a las diez de la noche y evitar las temidas reuniones con contacto social.

 

Vigilando los datos

 

En todo caso, el propio Igea ha reconocido que no ve "un gran riesgo" en dar ese margen de hora y media o dos horas a bares y comercios generalistas, pero que vigilan los datos y que, en caso de empeorar incidencia o la ocupación hospitalaria, se dará marcha atrás a la relajación de medidas tan rápido como se ha abierto la mano: cada semana se pueden tomar medidas.

 

Para tomarlas en una u otra dirección la vista va a estar puesta en los hospitales, y especialmente en las UCI. La Junta ha explicado que los datos del 'semáforo' se evalúan de manera conjunta y que no basta sólo con reducir la incidencia. De hecho, las normas del propio panel de indicadores especifican que, si no hay mejoría en los indicadores de hospital, no se puede bajar de nivel de riesgo, que es la gran aspiración para relajar medidas.

 

Este martes en los hospitales de Vallolid siguen por encima de los está, respectivamente. Y si no se baja especialmente de esa ocupación Covid en unidades de críticos la Junta no piensa relajar nada. De hecho, no lo hará incluso si alguna provincia lo consigue mientras no haya un 'colchón' a nivel regional.