La incomodidad de alejarse del estadio José Zorrilla

Roger se lamenta durante el trascurso de un partido. TRIBUNA

El Real Valladolid acumula cinco partidos consecutivos sin ganar fuera de casa y tan solo ha sido capaz de imponerse en un tercio de sus encuentros como visitante.

Como en casa en ningún sitio, dice el refranero popular. Frase que le viene como anillo al dedo a este Real Valladolid, acostumbrado en demasía a sacarse el sustento en casa, en Zorrilla, con ese público que cada vez empieza a recelar más de un equipo que estaba diseñado para el ascenso directo. El último empate a domicilio ante Las Palmas ha terminado de dejar las posibilidades en un serio entredicho, y es que los blanquivioletas no son precisamente un buen visitante.

 

No hay más que mirar las estadísticas para comprobarlo. Los chicos de Rubi acumulan cinco encuentros consecutivos fuera de casa sin puntuar de tres, una losa demasiado pesada como para alcanzar uno de los dos puestos de privilegio. Gran Canaria, Montilivi, El Toralín, Benito Villamarín y el Heliodoro Rodríguez se convirtieron en territorios inexpugnables, y es que mucho ha llovido desde la última vez que el Valladolid regresó a casa con el mayor botín posible.

 

¿Lo recuerdan? Era el pasado 7 de febrero, casi tres meses atrás, y el Pucela escapaba de El Sardinero con tres puntos gracias a un contundente 1-4 en el que fue dueño y señor del partido. Y es que ese es precisamente el problema. Más allá de los puntos, obviamente lo más importante, los albivioletas se han mostrado incapaces de dominar de manera clara en un partido como foráneo. El pasado fin de semana frente a Las Palmas, si bien es cierto que se plantó cara, no hubo imposición evidente de los de Rubi, no todo el partido al menos.

 

Como no podía ser de otra manera, el Real Valladolid no es precisamente el mejor visitante de la Liga. Seis encuentros ganados, cuatro empatados y hasta ocho derrotas le sitúan en este campo en el mismo puesto de la tabla, el quinto, con 22 puntos de 54 posibles. Un bagaje demasiado pobre.

 

¿Ascenso directo? Los números dicen que complicado. Con la afición ahora mismo dividida entre los que siguen creyendo en el sueño y los que se van directos al play off, el primer argumento de los vallisoletanos debe ser responder este domingo ante el Leganés. Y es que ahí sí que no vale otra cosa que la victoria, por supuesto como local.