La ilusionante labor de hacer más fácil la vida de una persona sordociega en Castilla y León
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La ilusionante labor de hacer más fácil la vida de una persona sordociega en Castilla y León

La ONCE y la Asociación de Personas Sordociegas -ASOCIDE- trabajan cada día para integrar a las cerca de 400 personas que se estima con esta condición en la Comunidad

Vamos a hacer una prueba. Cierre los ojos. No se le ocurra hablar. Pruebe a moverse durante cinco minutos seguidos de esta manera por su casa, sin ningún tipo de estímulo visual o de contacto por medio del lenguaje con ninguna de las personas con las que convive. Difícil, ¿verdad? Pues de esta manera viven cerca de 400 personas, según las estimaciones, en Castilla y León durante 365 días al año, siete días a la semana, veinticuatro horas al día. Una complicada forma de vida que tratan de hacer más sencilla y llevadera desde distintas instituciones de la Comunidad como la ONCE o la Asociación de Personas Sordociegas en Castilla y León.

 

“No hay suficiente concienciación todavía, queda mucho camino por recorrer”, explica Librada Ruiz, presidenta de la Asociación -ASOCIDE-, más conocida en su círculo cercano como Lily. Ella es una de estas 400 personas sordociegas que se calcula hay en la región, una cifra no oficial porque se trata simplemente de una estimación al no haber un censo registrado ni a nivel de Castilla y León ni a nivel estatal. Y esta es precisamente una de sus reivindicaciones.

 

“Si bien se ha avanzado mucho en los últimos años y se están dando pasos importantes para hacer mejor la vida de las personas sordociegas, todavía no es suficiente. Por ello luchamos cada día”, expone. No se trata de la única petición de la Asociación. “Pedimos que la sordoceguera se reconozca como una discapacidad única, que se termine de agilizar este censo y que se cree algún centro específico residencial para que cuando estas personas sean mayores tenga a donde ir”, arranca por su parte Tamara Busto, asistente de la presidenta y guía intérprete de la ASOCIDE.

 

“Y es que este centro de personas mayores no existe a día de hoy en Castilla y León y por tanto deben ir a cualquier residencia con las limitaciones y complicaciones que esto supone”, remacha. Pero no todo son peticiones de mejora. La Asociación realiza todos los días una labor encomiable que se ha visto recompensada con frutos visibles en los últimos años.

 

TRABAJO DIARIO

“Las barreras de comunicación a las que nos enfrentamos cada día son visibles, pero cada persona tiene un caso”, sigue Lily. “No es lo mismo perder el oído de mayor que a una edad muy temprana, que aprende la lengua de signos muy pronto. Siempre decimos que cada persona es un mundo y es importante tenerlo claro”. Y es ahí donde actúa ASOCIDE, siempre con la ONCE prestando su apoyo incondicional.

 

“Contamos con auténticos profesionales que saben comunicarse con cada persona sordociega, dicho de otra forma son nuestros ojos y nuestros oídos”, expone la presidenta, con auténtico conocimiento de causa, antes de recordar cuando hace unos años “ella iba al médico” y la persona que le acompaña se limitaba a decirle que “luego” se lo contaba. Esa no es ni mucho menos la idea.

 

“Ahora no. Gracias a la Asociación voy con mi intérprete, que me informa de todo, y tomo las decisiones en ese momento”. De manera que la persona sordociega gana en auténtica autonomía.

 

“La Asociación trabaja para mejorar su calidad de vida, les ofrece el servicio de guías intérpretes, que es gratuito para todas las personas sordociegas sean socias o no”, retoma Tamara. “Lo que hacemos es facilitarles este guía, una persona especializada en esta comunicación, y que además tiene un carácter técnico para ayudar a desplazarse a esa persona de manera segura, sin que corran ningún tipo de riesgo”. Dicho de otra forma, se les recoge en casa y se les ayuda a hacer la gestión pertinente, sea de compras, de carácter médico o del tipo que haga falta. En resumen; “Nuestra labor es hacer de puente”.

 

No es ni mucho menos la única tarea de ASOCIDE y de la ONCE. También se ofrece información necesaria a la persona sordociega y a sus familiares, se realizan talleres de aprendizaje durante todo el año, charlas de concienciación en centros educativos y diferentes espacios y se organizan actividades de ocio como excursiones, con la preparación que esto supone al tener que ser adaptadas. Por ejemplo, ¿conoce usted el bastón rojo y blanco? Si ve a una persona con él por la calle significa que se trata de alguien sordociego, un punto básico que la mayoría de población desconoce.

 

“Y si ya tenemos barreras de manera normal, imagina ahora en tiempos de Covid”, pone sobre la mesa Lily. “Ha sido una situación inesperada que nos pone todavía más dificultades. Se trata de un auténtico reto”. No hay nadie que no haya sido tocado en mayor o menor medida por el coronavirus, qué duda cabe.

 

Pero el que trabaja e insiste, obtiene resultados. “Hace no tanto tiempo la situación era todavía peor, lo importante es que seguimos avanzando”, deja como mensaje final la presidenta. Desde luego, se trata de la ilusionante labor de hacer más fácil la vida de una persona sordociega en Castilla y León.

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