La huelga de los tríos que ha paralizado el servicio municipal de autobuses de Valladolid

A. MINGUEZA

Injustificada para el Ayuntamiento, desmesurada para UGT y necesaria para CSIF y el resto de sindicatos convocantes, Auvasa ha parado sus líneas para intentar buscar una solución a un calendario laboral que lleva todo 2016 en seguimiento.

Con independencia de la huelga, lo cierto es que la situación de Auvasa tiene otros dos frentes abiertos pendientes de abordar. Según relata Javier del Pozo, de UGT, existe una sentencia del Tribunal Supremo que concede media hora de descanso a los conductores dentro de su jornada, algo que aún no se ha contemplado en los horarios. 

 

Además en el primer semestre de 2016 el Ayuntamiento presentó el PIMUSSVA, un plan integral de movilidad que plantea remodelaciones importantes en las líneas, algo que también modificará el funcionamiento del servicio de autobuses. Por lo que las negociaciones se prevén complejas y largas.

Muchos vallisoletanos se habrán preguntado este miércoles 28 de diciembre por qué había tanta gente esperando en las paradas. Los usuarios de Auvasa, el servicio municipal de autobuses, sabrán que ha comenzado una huelga que se prolongará, si sigue el guión previsto, el 29 y 30 de diciembre, y algunos días de enero (3 y 5 según sindicatos, 3, 5, 9 y 13 según Ayuntamiento, mientras que en la web auvasa.es solo anuncian los de diciembre). Pero, ¿saben los usuarios los motivos de esta huelga?

 

Óscar Puente, el alcalde de Valladolid, ha considerado el paro como "injustificable". Una línea que mantiene Luis Vélez, Concejal de Seguridad y Movilidad, quien entre sus primeras palabras al ser cuestionado por este tema pronuncia "desproporcionada y sin justificación". Para Javier del Pozo, miembro del Comité de Empresa del sindicato UGT, la huelga es "desmesurada" y por ello es el único sindicato de los cuatro que conforman el Comité de Empresa -junto con CSIF, CCOO y el independiente CTA- que ha decidido no convocar esta huelga, aunque sí la apoya ya que se ha votado por mayoría. Y, en opinión de Alfonso García, presidente del Comité de Empresa, los paros tienen motivos suficientes debido al "incumplimiento del acuerdo". 

 

Para comprender el tema hay que remontarse años atrás. Según explica Javier del Pozo, los conductores del servicio municipal organizaban su calendario laboral en función de tríos. Este es el concepto clave para entender el parón. Este 'sistema habitual', como es conocido por los empleados, se basa en una organización formada por equipos de tres conductores, un trío, que compartirán el mismo coche y la misma ruta durante todo el año. La formación de estos tríos depende de los trabajadores y suelen componerse por áreas geográficas, formando equipo con conductores del mismo barrio para solicitar rutas que pasen por esas zonas.

 

Además, el calendario antes estaba organizado en un '6+3', seis días de trabajo y tres de descanso, para cumplir con las 209 jornadas de trabajo a lo largo de 1.672 horas anuales, con 23 domingos trabajados y 30 días de vacaciones. Todo este sistema se fue desvirtuando debido a contratos a media jornada y reducciones de jornada solicitadas por los trabajadores que hicieron complicado mantener los tríos.

 

EL ACUERDO DE 2015, VUELTA A LOS ORÍGENES

 

Esta de 2016 es una más de las varias huelgas protagonizadas. En 2012, con el popular Manuel Sánchez como Concejal, los trabajadores pararon en parte por el calendario laboral, en parte por temas de sueldo en el marco de la reforma laboral del Gobierno central, según recuerda Del Pozo.

 

En el invierno de 2015, ya con el nuevo equipo de gobierno en el Consistorio de Valladolid, los conductores de autobuses también amenazaron con paros aunque al final la situación se resolvió con un acuerdo, el mismo que ahora ha llevado a la huelga. En aquel diciembre, ya con el socialista Luis Vélez al frente de Movilidad, se acordó volver a los tríos con un total de 94 equipos, además de buscar un sistema de 5+2 y quitar los turnos partidos de tarde. Fruto de ese acuerdo se realizó el calendario para 2016, que entró en vigor a partir de mayo (otra de las particularidades en Auvasa es que los empleados reciben el calendario del año próximo el 30 de noviembre del año en curso).

 

Y llegamos al presente. Durante todo 2016 se han mantenido periódicamente reuniones dentro de comisiones de seguimiento, tal y como confirman Luis Vélez, Del Pozo, y Alfonso García. La idea de este diálogo constante era adaptar ese acuerdo alcanzado en diciembre a la realidad, donde el hecho de que los trabajadores pidan reducciones de jornada (un instrumento legal y que la empresa está obligada a conceder si se cumplen los requisitos) dificulta seriamente la confección de tríos.

 

EL FOCO DE CONFLICTO

 

A finales de 2016 lo cierto es que no se han cumplido las previsiones de ese acuerdo de diciembre. Los tríos no han llegado a 94 sino que se han quedado en 77, según anuncia Vélez. Hay 33 conductores (de una plantilla de cerca de 380, que en total son 450 si se cuenta personal de talleres y de administración) que tienen jornadas de ocho horas y media, algo que se comtempló en el acuerdo, y se mantienen los 23 domingos por conductor.

 

Y esa diferencia en los tríos es la principal causa de la convocatoria de huelga. Para Del Pozo, de UGT, "las condiciones laborales tras el acuerdo no han sido malas, el diálogo con el concejal es constante y por eso nuestra postura es que no era momento para movilizaciones"; para García, miembro de CSIF, los sindicatos "hemos agotado las vías posibles, pedimos desde junio que estos errores en el acuerdo se modificaran y el hecho de que haya un incumplimiento es motivo sufuciente para convocar paros, algo que no queremos".

 

 

Luis Vélez reconoce que "en el desarrollo del acuerdo se vieron una serie de dificultades" y considera que no hay incumplimiento porque "el acuerdo es el documento inicial y también las actas de seguimiento". Desde la empresa, según explica Del Pozo, sugirieron que necesitaban 11 nuevos trabajadores para cumplir al cien por cien el acuerdo, algo que descarta Vélez: "Es imposible contratar 11 personas más, nosotros propusimos contratar tres a media jornada".

 

La solución, para Alfonso García, es que "se cumpla el acuerdo firmado" mientras que para Vélez, quien insiste en el perjuicio causado a los ciudadanos y a los propios trabajadores, "los sindicatos están equivocados y la solución es poner razón a esta situación". La mesa de negociación está abierta, según reconocen todas las partes. De hecho el miércoles el concejal y los representantes sindicales estuvieron reunidos, y hoy jueves a partir de las 10 am vuelven a sentarse.

 

Vélez aporta además el siguiente argumento a su favor: "Solo hemos recibido 14 reclamaciones al calendario de 2017 (que se presentó en noviembre, como es tradición en la empresa). 14 de 360 conductores. Y se han atendido las 14".

 

NORMALIDAD EN EL PRIMER DÍA DE HUELGA

 

Desde la Concejalía de Movilidad apuntan que la primera jornada de huelga en el transporte público, que se desarrolla en dos franjas horarias, de 13 a 15 horas y de 18 a 20 horas, ha transcurrido "con normalidad, sin incidencias, y no ha habido muchas quejas de los usuarios". Desde el CSIF se muestran "contentos" con el seguimiento, que cifran en un 81%, mientras que en UGT indican que por la mañana la participación en la huelga fue del 78% y por la tarde del 77,3% (los servicios mínimos están fijados en el 20%). Esto significa que por la mañana, durante la huelga, han salido 24 coches de los cerca de 90 que lo harían en un día normal.

 

Para los ciudadanos, poco consuelo. Trasladarse a pie, usar la bicicleta, y permanecer atentos a TRIBUNA y las redes sociales de Auvasa para conocer si la huelga termina antes de lo previsto o por el contrario se mantienen los paros por estos tríos sin resolver.

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