Cyl dots mini

La hostelería de Valladolid se pone las pilas con telepedidos y comida para recoger para intentar sobrevivir

El Mercado del Trigo, en el cruce entre Teresa Gil y Regalado, es uno de los más concurridos. JUAN POSTIGO

A pesar del cierre de la hostelería decretado por la Junta de Castilla y León el pasado 6 de noviembre, la mayoría de la hostelería pucelana no se ha quedado de brazos cruzados

Largas colas llenan la ciudad de Valladolid, esperando por un café caliente, un pincho de media mañana o la comida de ese día. A pesar del cierre de la hostelería decretado por la Junta de Castilla y León el pasado día 6 de noviembre, la hostelería pucelana en su mayoría no se ha quedado ni mucho menos de brazos cruzados. Al contrario, ha usado aquello que tenía a su alcance para poder llevar a cabo una parte de la labor que hasta el momento podían realizar. Y los vallisoletanos no les han dado la espalda: largas colas de clientes en su bar 'de cabecera' para recoger el café o el pincho de cada día.

 

Bares más nuevos y menos nuevos, sin excepción; tradición e innovación al servicio de la ‘superviviencia’ para poder ofrecer un servicio que resulta indispensable a un sector que lucha a contracorriente para sobrevivir entre tantas restricciones. Una larga lista de bares y restaurantes que han hecho un pequeño hueco dentro de su establecimiento para atender a la gente a pie de calle.

 

Emocionados muchos hablan de su clientela, esa que se mantiene fiel, especialmente en los momentos más complicados: “Se están portando muy bien con nosotros…Nos están ayudando bastante y no saben cuánto. Si no es por ellos y por esta nueva forma de ofrecer el servicio hubiéramos tenido que cerrar”, aseguran en un bar del centro de Valladolid con servicio para llevar.

 

Tratando de agarrarse a lo que pueden y tienen y conservando una leve esperanza que, sin embargo, se tiñe de pesimismo con la duración del cierre total de la hostelería.

 

Desde cafeterías del centro, recalcan que se trata de un “leve respiro, que permite que no nos ahoguemos, que no acabemos de morir. Antes que cerrar consideramos que es lo mejor y además teniendo en cuenta que calculamos que será hasta después del puente de diciembre”, inciden.

 

Tradición e innovación al servicio de la ‘superviviencia’. Desde el pasado viernes, 6 de noviembre, la hostelería de Castilla y León cerró por mandato de la Junta por segunda vez consecutiva en el mismo año, ¿cómo se enfrentan a este nuevo bache? Reinventándose y con el apoyo de los vallisoletanos, que no les han dejado de lado.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: