La historia épica de Wimbledon recoge otro capítulo protagonizado por Nadal

Rafa Nadal

El tenista español Rafa Nadal superó este un duro examen de cuartos de final en Wimbledon ante el argentino Juan Martín del Potro, un intercambio sin tregua y a cinco sets para citarse ahora con el serbio Novak Djokovic, quien apeó a Kei Nishikori, por una final en la que no estará Roger Federer.

Nadal se quedó (7-5, 6-7(9), 4-6, 6-4, 6-4) un desafío físico y tenístico, de cuatro horas y 52 minutos para seguir optando a la reconquista del All England Club. El campeón en 2008 y 2010 comenzó y sobre todo terminó mejor que un Del Potro que vendió muy cara la derrota. El español se medirá el viernes con un Djokovic de vuelta, y contra el que no jugaba en Londres desde la final que perdió en 2011.

 

No estará en el penúltimo escalón Federer, que cayó ante el sudafricano Kevin Anderson. El segundo cabeza de serie sí cumplió, pero obligado a sacar la versión con la que se hizo un nombre en la Central londinensa, comenzando con aquella histórica final de 2008 ante el suizo. Nadal se rehizo del 1-2 en sets pero Del Potro sacó fuerzas de flaqueza en un quinto parcial trepidante, con la noche amenazando seriamente con aplazar el desenlace.

 

El balear golpeó primero y después tuvo que remontar antela esperada reacción del tandilense. Un choque entre dos gladiadores del tenis, en el que apenas hubo un juego sencillo, siempre por la vía de la lucha. Del Potro tuvo algo de tranquilidad de inicio con su saque, pero en cuanto Nadal ponía la bola en juego, el español mandaba.

 

Ganó terreno el español en el octavo juego y terminó por romper justo para apuntarse el primer set. Nadal tiró de repertorio desde bien pronto, un recital con su golpe preferido, una derecha que sin embargo encadenó sus primeros errores el noveno juego del segundo set. Fue el respiro que dio alas a Del Potro.

 

Y eso que el español enmendó el fallo y recuperó el 'break', pero de nuevo en la muerte súbita a la que llegó el segundo parcial, el argentino tiró de esa fe en las causas perdidas, salvando cuatro bolas de set. Nadal perdió entonces el control y el dominio con su derecha, mientras Del Potro daba la vuelta al partido.

 

Un tercer set de nuevo igualado se quedó el argentino, sin cambiar el rostro de un Nadal bien dispuesto a una batalla larga. No tan fresco el argentino, abrió la puerta en el quinto juego del cuarto acto, donde encontró el balear el resquicio por el que volver al intercambio, con Del Potro por los suelos en varias ocasiones.

 

La torre de Tandil se derrumbó por momentos, resbalando y forzado en los golpes que volvían a encontrar profundidad por parte de Nadal, tan pronto en el fondo de la pista como en sólidas subidas a la red. Luchó de nuevo contra lo inevitable el sudamericano, pero el de Manacor mandó el pulso al desempate del quinto.

 

NADAL REGALA OTRO CAPÍTULO DE ÉPICA EN WIMBLEDON

 

Las piernas de Nadal volaban por la Central, mientras que era el propio Del Potro el que tenía que volar sobre el césped para salvar la papeleta. La seña de ambos jugadores, dejarlo todo sobre la pista, de nuevo sin un juego sencillo o corto. Se defendió el argentino, se resbaló un par de veces el español, pero logró el 'break' Nadal.

 

Un 3-2 del que aún quedaría mucha historia. Del Potro sacó lo que le quedaba, que era mucho, mientras Nadal castigó el lomo alto argentino a base de dejadas. Dos bolas de 'break' en el saque de Nadal y otras tres en el siguiente. De nuevo por los suelos el argentino, al límite ambos y Nadal guardando la renta hasta celebrar una épica victoria que le cita en el 52º duelo con Djokovic.

 

El tres veces campeón sigue dando pasos hacia una resurrección total, después de apear a Nishikori en cuatro sets (6-3, 3-6, 6-2, 6-2). El serbio, que se retiró de la edición del año pasado en cuartos de final, supera ahora ese muro que puso fin a su 2017 por la complicada lesión en el codo. 'Nole' mandó con su servicio, y volvió a sentirse cómodo sobre la pista.

 

El de Belgrado dio un paso más en el juego que reniega olvidar y saltó agresivo para apuntarse la primera manga. Nishikori mostró su capacidad de supervivencia salvando para mantenerse de pie en el segundo set y romper a su rival en el 1-3. Así empató el japonés, pero Djokovic no cambió su línea sólida, de saque y golpes ganadores, hacia su primera semifinal de 'Grand Slam' en casi dos años.