La historia de Pingüinos, más de 30 años de una ciudad unida a las motos

El Desfile de las antorchas. Turismoto

Desde los pocos cientos de valientes hasta los miles y miles de moteros que cada invierno, desde 1982, se concentran en Valladolid ha habido una carretera llena de éxitos y algún que otro fracaso.

Pingüinos ha vuelto y Valladolid celebra un evento que ha trascendido todas las fronteras. La fiesta invernal de los moteros tiene una larga trayectoria desde que, a principios de los 80, un grupo de aficionados vallisoletanos decidieron que el invierno podía ser una magnífica estación para reunirse alrededor de una hoguera y compartir su pasión por las motos.

 

- 1982, el inicio.

 

320 personas arrancaron la aventura con el recién creado club Turismoto, a finales del 1981. Fue a primeros de marzo cuando se estableció el campamento en Herrera de Duero para dar comienzo a la primera edición de Pingüinos, sin imaginar lo que vendría después.

 

En los siguientes años, también con el pueblo vallisoletano de Herrera como escenario, la concentración pasó a celebrarse en enero sufriendo las inclemencias del duro invierno en la provincia, y con el éxito de lograr mantener un evento que se mantenía en cuanto al número de participantes en cerca de 400 por edición.

 

- 1985, expansión y cambio a Fuensaldaña.

 

Del 85 al 87 Fuensaldaña fue el lugar elegido para prolongar Pingüinos, y allí se vivió una de las ediciones más frías según recuerdan desde Turismoto, con mínimas de -15º y máximas de -4º. Lo cierto es que el club comenzó a organizar otras actividades y logró mayor difusión, hasta reunir en torno a los 750 participantes en el evento del 87.

 

Además en el 86 Turismoto hizo de Pingüinos un evento solidario y estableció que los motoristas pudieran traer productos o bienes para atender, a través de ONGs, a víctimas de catástrofes o personas necesitadas.

 

EL DESFILE DE BANDERAS. TURISMOTO

 

- 1988 a 2000, la consolidación.

 

Ha sido el periodo más largo sin 'mudanzas'. En Tordesillas Pingüinos ganó la fama que hoy tiene y pasó de ser un evento de unos pocos a convertirse en lo que es hoy, la concentración invernal más importante de Europa. 

 

Primero en el área de descanso de los Portugeses, y a partir de 1996 en Valdegalindo, año a año la fiesta ganaba adeptos de una manera espectacular. En 1988 fueron 1.160 personas las que estrenaron la nueva localización, en 1990 casi 3.000, 4.000 en 1991, más de 7.000 en 1992 y 12.000 en el 93. Pingüinos ya era imparable y cada vez más gente, de todos los lugares de España y de Europa, se sentían atraídos por la fiesta, con su desfile de antorchas y los 'pingüinos de oro' (de 1998) ya consolidados, así como rutas turísticas vinculadas al motociclismo. Tan solo los temporales de nieve eran capaces de frenar el flujo de gente.

 

- 2001 a 2007, Boecillo de récord

 

Para celebrar el vigésimo cumpleaños del club Turismoto se decidió acercar Pingüinos a la capital y trasladar la zona de acampada a Boecillo. En ese primer año, 2001, se batió récord de asistencia, unas marcas que se superaban casi año a año. De los más de 17.000 en el primer año aquí se llegó a los 27.000 de 2007.

 

Durante estos años se consolidó el Año Nuevo Motorista y además se celebró el 25 aniversario en el que el monarca Juan Carlos I fue nombrado 'Pingüino de Oro'. 

 

PINGÜINOS DE ORO. TURISMOTO

 

- 2008 a 2014, se atisban problemas

 

En 2008 la concentración se establece en Simancas batiendo un nuevo récord hasta alcanzar la que es, actualmente, la cifra más alta de inscritos: 29.812. Ante tal afluencia de gente se apuesta por buscar ubicaciones más amplias y más cómodas, lo que llevó en 2009 a asentarse en Puente Duero, un año marcado por el temporal de frío y nieve que provocó que mucha gente no pudiese acudir. 

 

Durante estos años Pingüinos se mantuvo con una excelente afluencia superior a los 25.000 inscritos por edición, con la salvedad de que durante estos años se restringió el acceso a cualquier vehículo que no fuesen motos con el objetivo de recuperar el espíritu con el que empezó la concentración.

 

- 2015, el año negro

 

La ubicación en Puente Duero condujo a muchos problemas legales ya que el espacio sobre el que se asentaba la concentración era de protección natural, por lo que los tribunales tumbaron la posibilidad de organizar allí una nueva edición.

 

El ambiente festivo se enturbió y comenzaron los problemas administrativos que derivaron en cruces de declaraciones constantes entre el ex presidente Parellada y los regidores de la ciudad, primero De la Riva, y luego Óscar Puente. También dentro del propio club surgieron conflictos entre sus miembros.

 

 

El hecho fue que la edición de 2015 no encontró acomodo en ningún otro lugar y se suspendió, lo que no había conseguido el frío ni la nieve en más de 30 años.

 

- 2016, la fiesta de la moto

 

El desacuerdo se prolongó en el tiempo y Pingüinos también perdió la oportunidad de celebrarse en enero de 2016. En su lugar el Ayuntamiento de Valladolid promovió la denominada 'Fiesta de la moto' con la que se pretendía mantener viva la llama de la concentración invernal con el objetivo de poder solucionar cuanto antes los problemas, en especial el de la ubicación, ya que aunque se ofrecieron varios municipios como sede la intención del club era realizarlo en la capital.

 

En enero de 2016 Parellada presentó su dimisión de la junta directiva de Turismoto y días más tarde el propio club expulsó al ya ex presidente y otros tres miembros.

 

Y así llegamos hasta 2017 donde, habilitado el espacio de la antigua hípica militar, la 34ª edición de Pingüinos da comienzo este jueves 12 de enero.