La hija de Chaplin

La soledad repele, dice el autor de Tiempos modernos. Lleva consigo un sutil halo de tristeza, una barrera que aleja el interés o la atracción de los demás; te sientes levemente avergonzado de ella. Pero, en mayor o menor medida, eso le pasa a todo el mundo. El público pronto advierte que Le Cirque Invisible está lleno de talento y fantasía.

Teatro Carrión. Le Cirque Invisible. Dirección e interpretación: Jean Baptiste Thierrée y Victoria Chaplin. Diseño de luces: Laura De Bernadis. TAC en colaboración con el Teatro Carrión.

 

El público va a ser consciente que el espectáculo que está viendo va a resultar una experiencia muy agradable. Le Cirque Invisible está repleto de humanidad, de bondad y de magia. Y de sueños. Jean Baptiste Thierrée y Victoria Chaplin despliegan durante los cien minutos que dura el espectáculo muchísima pasión, energía y habilidades que repercuten y de qué manera en el bienestar del espectador.

 

Cada minuto que pasa te cuentan una historia. Realizan muchísimas escenas con las manos. Siempre tienen algo entre las manos. Y asunto curioso, por lo menos a mí me pasó, me sentí feliz en mi piel que me retrotraía a cuando tenía 14 años y en el Salón de Actos de Los Maristas de Villalba proyectaba el hermano Picazo Luces de la ciudad o Candilejas de Charles Chaplin. Y pensé, que le otorguen el Premio al Mejor espectáculo de Sala, el de Mejor Interpretación y el premio de circo Emilio Zapatero. ¡Todos! Como a Orgullito, el toro indultado por el Juli en la Plaza de Toros de la Maestranza. “Estiraba el trapo -escribe Rubén Amón- como si estuviera recogiendo un náufrago en el mar. Lo redimía de la muerte, enseñándole el camino a chiqueros y, al fondo, el paraíso de la dehesa”.

 

Porque Le Cirque Invisible nos ofrece un horizonte de felicidad que se aleja cada vez que queremos comprender. Cuando creemos acariciarlo vuelve Jean Baptiste a esconderse entre bambalinas y cambiarse de traje y de sombrero y… ¡Ale Hop! otra sonrisa oceánica que aparece en los espectadores.

 

Los ojos y las manos de Victoria Chaplin parecen surgir del misterio, hechas de ceniza del Etna y arena, de mar y rosas y de luz: artista curtida por herencia, surcada por la sabiduría de sus ancestros.

 

¿Por qué las cosas maravillosas son siempre inexplicables/inexpresables?

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