La Guardia Civil niega haber expedientado a una agente por ir a ponerse una compresa

El instituto armado asegura que la agente no comunicó en ningún momento su ausencia y que ha tardado un mes en explicar el motivo.

La Dirección General de la Guardia Civil ha asegurado este lunes que se ha expedientado a una agente por no comunicar el motivo de su ausencia del lugar donde tenía que prestar servicio y no, como ha defendido un mes después de estos hechos, por ponerse una compresa. Fuentes de la dirección del Instituto Armado han explicado a Europa Press que esta agente no registró el motivo de su ausencia mientras prestaba servicio de vigilancia en la papeleta de puntos de verificación obligatoria para cada guardia civil. Tampoco lo comunicó por radio.

 

La agente, de baja psicológica, tampoco aludió en el informe médico consiguiente cuál fue el motivo de su ausencia. "Ha sido un mes después cuando ha explicado la razón", detallan las citadas fuentes. "Como en cualquier otro trabajo, civil o militar, en la Guardia Civil no hay problema por abandonar un servicio ante una emergencia, siempre y cuando se comunique debidamente y se deje constancia de los motivos que obligan a ello", ha explicado por su parte la Unión de Oficiales.

 

Esta asociación recuerda que la normativa vigente ampara la actuación del oficial al que se acusa de la apertura de un expediente a una guardia civil tras detectar que esta agente y su pareja de patrulla no estaban en un punto de vigilancia entre las 10 y las 10.30 horas.

 

"Entendemos comprensible que, ante una urgencia, sea del tipo que sea, uno de los agentes se encuentre indispuesto para cumplir con sus obligaciones", argumenta la Unión de Oficiales, que ve "mucho más difícil de entender que en este caso ninguno de los dos tuviese tiempo para informar a sus superiores o anotarlo en la papeleta, máxime teniendo en cuenta la responsabilidad de los servicios de vigilancia en un entorno de alerta 4 antiterrorista".