La ‘fiebre’ del Coronavirus agota las existencias de mascarillas en las farmacias de Valladolid

Cartel de una farmacia de Valladolid. GONZALO LÓPEZ

El precio de estas ha aumentado un 700% en todo el país desde el año pasado, mientras estos establecimientos aseguran recibir “cientos de peticiones cada día” en la capital

A grandes males, grandes remedios. O al menos, medidas que estén al alcance de la mano. La tan hablada llegada del Coronavirus a España ha supuesto un repunte en la venta de soluciones para la limpieza de manos y mascarillas, un producto este segundo que según la empresa Idealo ha aumentado su precio en un 700% desde 2019. Y Valladolid no es ajena a esta situación claro, menos después del caso confirmado este mismo jueves. No al menos sus farmacias.

 

Y sino que se lo digan a los establecimientos del centro. Simplemente, no hay existencias. En plena calle Santiago, la dependienta de la Farmacia Vecino Santos, María del Mar, asegura que cada día “vienen entre cien y doscientas personas preguntando por mascarillas”, las cuales ya están agotadas juntos a los geles hidroalcohólicos. “Existe una histeria colectiva y una psicosis respecto al coronavirus”, hace ver la farmacéutica, quien también lamenta que los clientes llegan incluso a enfadarse al no encontrar el tan escaso producto.

 

“¿Y el precio? Después de ver Internet y Amazon… ¿por cuánto se van a vender las mascarillas? Se están pidiendo precios prohibitivos y dentro de poco habrá hasta reventa”, prosigue María del Mar. “La preocupación normalmente es de gente de edad avanzada. El otro día una madre vino preocupada porque su hija estaba de Erasmus en Italia y me pidió alguna. Eso sí, sobre la hija me comentó que estaba tan normal, a fin de cuentas es solo una gripe”.

 

CARTELES PREMONITORIOS

 

La imagen en la Farmacia Agudo, también en la calle Santiago, no es muy diferente. De hecho, los dos carteles que informan a la puerta de que las mascarillas se han agotado no pueden ser más esclarecedores. Carola explica que, simplemente, “no hay oferta suficiente”. “Ha habido un aumento de al menos el 120%, aunque las mascarillas en realidad serían útiles para personas con defensas bajas o, directamente, enfermas”, incide antes de destacar otro detalle importante.

 

“También influye el factor cultural”, comenta. “No tenemos mucha conciencia; aquí quizá miramos raro a alguien con mascarilla ya que no estamos acostumbrados. Este miércoles hicimos un recuento de la gente que venía a por mascarillas y, a media mañana, registramos hasta 28”.

 

En la Farmacia María Molina, en la calle con mismo nombre, no hay demasiada diferencia: aumento desproporcionado en la demanda de mascarillas, desinfectantes y geles hidroalcohólicos. Teresa asegura que todo el mundo está “visiblemente preocupado” y que si la gente acude a la farmacia “es por algo”. “Las medidas higiénicas son siempre importantes y, lavarse las manos con asiduidad e ir al médico en caso de encontrarse mal son responsabilidades comunes”, cierra. Sea como sea, y pese a la probablemente exagerada demanda, está claro que hay quien hace negocio con el Coronavirus.

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