La experiencia de una vallisoletana en Dinamarca contada en primera persona

Sara López

Sara López http://www.sara-lopez.com emigró al norte de Europa para estudiar Ingeniería Informática y ahora trabaja en una empresa de marketing con un equipo internacional, la recompensa a salir de la zona de confort.

Este mes se cumplen seis meses de mi llegada a Dinamarca. Seis meses desde que empecé mis estudios universitarios y cinco desde que di inicio a mi carrera laboral. Puede ser un poco pronto para sacar conclusiones sobre mi experiencia, sin duda puede ser un punto de apoyo para muchos – que, como yo, quieran estudiar o a trabajar al extranjero.

 

Siempre me había apasionado la idea de estudiar en el extranjero, y más concretamente en Estados Unidos. Pero como bien todos sabemos, las posibilidades de estudiar en América para un extranjero son nulas o prácticamente nulas.

 

Sin embargo, no me iba a rendir sin siquiera intentarlo. Y así fue como en diciembre de 2015 me vi con nada más y nada menos que 4 exámenes en menos de dos semanas de los que dependía mi aceptación. Eché la matricula a varias universidades en las que consideré que podía tener oportunidades, y ya solo quedaba esperar a febrero.

 

Febrero llegó, y con ello una de las mayores decepciones que había experimentado hasta ese momento, por suerte o por desgracia no me cogieron en dichas universidades. Yo sentía que no había dado todo lo que podía haber dado, en definitiva, sentía un gran fracaso.

 

Pero había que seguir adelante, el mundo no se acaba ahí, ni mucho menos. Yo tenía muy claro que me quería ir, y que iba a luchar por ello hasta el final. Y así fue, tenía un as bajo la manga, y ese as era Dinamarca.

 

Así pues, en marzo de 2016 me embarqué en esta aventura tras matricularme en VIA University(Horsens) http://www.via.dk para estudiar Ingeniería informática.

 

 

Ahora bien, vivir en el extranjero puede ser duro, y salir de la zona de confort no es un camino de rosas. Sin embargo, mi principal motivación en esta maravillosa aventura fue pensar en cómo esta experiencia podía beneficiarme para mi futuro, tanto en el ámbito académico como en el personal.

 

Hoy, seis meses después, puedo felizmente decir que esta decisión me ha ayudado a crecer como persona, y a afrontar la vida de otra manera, con un interés por lo novedoso y un espíritu aventurero. Lo que me ha llevado a interesarme por nuevos campos, como el marketing, tanto que llegué a encontrar un trabajo en esta área. Mi idea siempre había sido un doble grado, pero en mi universidad no tenía acceso a ello, por lo que este trabajo es lo más parecido a ello que tengo. Aunque se podía decir que la suerte llamo a mi puerta.

 

El pasado octubre Trendhim, empresa danesa de accesorios masculinos buscaba once estudiantes de diferentes nacionalidades para formar un departamento de marketing internacional con el objetivo de equipararse a las demás potencias europeas de este mundo tan competitivo como son los accesorios.

 

Gracias a esta oportunidad hoy en día soy manager del departamento de marketing español de Trendhim. Es mucha responsabilidad la que tengo en mis manos siendo la encargada de todo un país.

 

 

En definitiva, Trendhim http://www.trendhim.es me ha dado la oportunidad de iniciar mi carrera laboral, en un campo totalmente diferente al que trato en la universidad. Me ha dado la oportunidad de aprender cómo funciona el mundo del marketing, y lo más importante, me ha demostrado que lo importante no es el número de títulos que lleves a tu espalda, sino que lo importante eres tú, lo que tú vales.

 

Sin duda, después de cinco meses trabajando para esta empresa, lo que más valoro es la confianza que tienen en nosotros, los estudiantes, y día a día nos demuestran que los estereotipos sobre las relaciones jefe-empleado no tienen por qué ser verdad. Desde nuestra llegada a la empresa, siempre han intentado que nos sintiésemos como en casa, y que sintiésemos que estábamos contribuyendo poquito a poquito a la historia de Trendhim, una historia de la que ya somos parte.

 

 

Y esto no pasa únicamente en Trendhim sino en todas las empresas danesas, así es la mentalidad de los daneses. Trabajan una media de 30 horas semanales de 8 a 16, con un equilibrio entre vida y trabajo, tanto que trabajar fuera de las horas establecidas no está bien considerado.

 

Todo es cuestión de esfuerzo, ganas y confianza en uno mismo. Es verdad que no hace falta marcharte al extranjero para conseguir lo que quieres, pero sí hace falta enfrentarte a ti mismo para decidir qué es lo que quieres hacer.