La exclusión extrema se triplica en Castilla y León: 100.000 personas al borde del abismo

POBREZA, MENDIGO, POBRE

La integración gana enteros, pero también lo hace el porcentaje de población que está en una exclusión severa: los problemas de vivienda y salud, principales causantes de una situación que no depende solo de los ingresos.

El informe Foessa, elaborado por Cáritas, recoge que el número de castellanos y leoneses en situación de exclusión extrema se ha triplicado desde el año 2013, pues han pasado, según sus datos, de 33.000 a 99.000 personas. Así lo ha dado a conocer el técnico del equipo de estudios de Cáritas a nivel nacional y director del informe, Guillermo Fernández Maíllo, quien ha dado a conocer en Salamanca los datos relativos al conjunto de Castilla y León.

 

En su intervención, ha destacado que actualmente hay 368.000 vecinos de la Comunidad en situación de exclusión social, el 15,3 por ciento del total de la población, de los que 214.000 se encuentran en el nivel de exclusión "severa" y 99.000 ya en el calificativo de "extrema".

 

Fernández Maíllo ha explicado que el documento presentado se ha elaborado siguiendo hasta 35 factores distintos y que, al acercarse a las familias, los responsables han tenido constancia de casos "invisibles" por ser personas que "se han alejado del centro social".

 

Asimismo, respecto a los "factores" que han "aumentado significativamente" en Castilla y León respecto a otras comunidades, se encuentran los relacionados con la salud y la vivienda en una ciudadanía con niveles más altos de envejecimiento. En este caso, los datos de Foessa recogen que si la población ha crecido en los últimos diez años un 3,3 por ciento en el conjunto del país, en Castilla y León ha bajado en la última década un 4,8 por ciento.

 

Como "aspecto positivo" presente en el documento de Cáritas, el responsable del estudio ha subrayado que ha aumentado el espacio de integración plena, pues en los cinco últimos años ha crecido del 49,4 por ciento al 56,9 por ciento la cifra de castellanos y leoneses que se encuentra en este apartado de "integración plena" con "los vientos de recuperación económica".

 

No obstante, sobre este mismo apartado, ha dejado constancia de que esto pone de relieve que en Castilla y León, al subir también la exclusión severa, se da una situación de mayor "polarización social" a la de 2013.

 

En cuanto al ámbito concreto de la vivienda, es "el primer generador de dificultades" y el 20,2 por ciento de la población en exclusión está afectado por ello. Según los datos aportados, hay 143.000 personas que residen en una vivienda "insegura", lo que significa que no tienen contrato de arrendamiento o que tienen notificaciones de desahucio, y 164.000 lo hacen en hogares que "no reúnen las condiciones para la habitabilidad".