La Escuela de Participación Ciudadana de Valladolid inicia los cursos formativos en las próximas semanas

El Ayuntamiento y la Fundación San Pablo-CEU han diseñado un programa basado en la "sensibilización, formación y encuentro". 

La Escuela de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Valladolid comenzará en las próximas semanas la labor formativa dirigida a miembros de las asociaciones vecinales con la impartición de un curso de apoyo en lo referente a administración electrónica.

 

El alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, la concejal de Participación Ciudadana, Domi Fernández, y el representante de la Fundación San Pablo-CEU, Jesús de Prado, han presentado la Escuela de Participación, una iniciativa que "aspira a mejorar la gestión de la ciudad desde una visión de común de la misma".

  

La edil Domi Fernández ha explicado las acciones más visibles de la Escuela comenzarán las próximas semanas con los cursos dirigidos a miembros de las asociaciones vecinales para facilitar el apoyo en lo referente a administración electrónica, que se impartirán en el Centro de Difusión Tecnológica de la calle Enrique IV. Además, posteriormente comenzarán cursos orientados a la formación en gestión asociativa en diversos centros cívicos.

  

Los cursos se han diseñado basados en la información obtenida por la Concejalía de Atención y Participación Ciudadana y la Fundación San Pablo-CEU tras mantener encuentros y entrevistas con representantes de asociaciones vecinales y sociales.

  

Este estudio determinó la conveniencia de diseñar tres áreas de intervención que, además de la formación, contemplan acciones de sensibilización, mediante la realización de actuaciones para generar una cultura participativa, especialmente entre los más jóvenes. Así, ya durante el curso pasado diecisiete centros educativos con la participación de más de ochocientos alumnos, recibieron sus primeras nociones en esta materia.

  

El tercer pilar se dirige a "fortalecer y sistematizar" los espacios de participación ciudadana tanto para uso y disfrute de las asociaciones como para su consolidación a modo de espacios de intercambio de ideas y debate.

  

Para hacer realidad estos objetivos, se proponen además otros ejes de actuación entre los que figuran sesiones de formación presencial, campañas institucionales, edición de folletos informativos, charlas, redes sociales, organización de foros de encuentro, mesas redondas y jornadas de divulgación, así como asistencia a ferias.

  

El alcalde vallisoletano ha recalcado que la Escuela responde a la necesidad de potenciar una cultura de participación "responsable y comprometida", para favorecer y desarrollar aspectos como la solidaridad colectiva, el conocimiento de la realidad y la educación social y cívica, en línea con la política del Ayuntamiento de "estimular esa participación mediante diversas formas".

  

Así, ha recordado que el Ayuntamiento trabaja para fomentar la participación ciudadana a través del Consejo Social de Ciudad, los consejos de barrio, concejos abiertos y los consejos sectoriales de mayores o de la infancia que, precisamente, celebraba este miércoles una de sus reuniones con motivo de la celebración del Día Universal del Niño.

 

 

REGISTRO DE ASOCIACIONES

  

El alcalde ha recordado que, en primer lugar, el área de Participación Ciudadana llevó a cabo un trabajo de actualización del registro municipal de asociaciones para conocer el estado del movimiento asociativo en la capital, "un arduo trabajo administrativo por el que se ha pasado de las 1.100 entidades inscritas en 2011 a las 750 asociaciones vigentes a día de hoy".

  

Las asociaciones pertenecen a distintos ámbitos de actuación, como ya sean vecinales, juveniles, culturales o de otra índole. Tras mantener numerosas entrevistas y reuniones con sus responsables, además de realizar encuestas comunes a todas ellas, se confirmó que el proyecto de crear una Escuela de Participación Ciudadana "era recibido de forma muy positiva", indicó el alcalde.

  

Por su parte, Jesús de Prado ha incidido en que el estudio llevado a cabo por el centro ha destacado la "debilidad" que supone para las asociaciones sociales la "poca presencia de jóvenes", lo que tiene consecuencias principalmente en lo relativo a la gestión informática y las tecnologías de la información y la comunicación.

    

Ahí se encuentra uno de los motivos de la "importancia" de la Escuela, según de Prado, para lograr una ciudad "con vecinos activos, conscientes, preocupados por su entorno y comprometidos con su comunidad, un objetivo que permitirá mejorar la gestión de la ciudad desde una visión común de la misma".

  

Desde el punto de vista pedagógico, la Escuela apuesta por facilitar al ciudadano la máxima información sobre la actividad municipal y mejorar su formación para que participe de forma más eficaz. "Así, disponiendo de espacios de encuentro y debate e impulsando iniciativas ciudadanas, promoveremos que Valladolid tenga vecinos verdaderamente preocupados por su entorno y comprometidos con la capital", ha añadido De Prado.

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