La "emergencia" del cáncer: el impacto de los retrasos en las citas por el Covid-19

Sede de la AECC en Valladolid. J. POSTIGO

A un posible peor pronóstico se suman la angustia, el miedo y la desconfianza que generan estos retrasos, un aspecto importante de tratar y para el que ofrecen ayuda profesionales como los de la AECC de Valladolid

Acude a la sede de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Valladolid a una de sus sesiones con la psicóloga para poder soltar el estrés y la ansiedad que le generan los retrasos en las citas con su oncólogo. Al principio comprendió que la situación de la pandemia derivase en esos atrasos, pero con el paso de las semanas, o incluso meses, empezó a notar más angustia e inseguridad. Se preguntaba: "¿Habrá empeorado mi enfermedad?" 

 

Esto es lo que pueden experimentar desde el aspecto psicológico los pacientes con cáncer que desde que irrumpió la pandemia han sufrido continuos retrasos en sus consultas, pruebas, tratamientos o cirugías. Se cuestionan cómo estará avanzando su enfermedad. Pero la situación puede ser "aún peor" en el caso de los pacientes que aquejados por diversas dolencias reciben un diagnóstico tarde también a consecuencia de los retrasos en las citas, lo que puede repercutir en un pronóstico negativo, tal y como explica a Tribuna la psicóloga de la AECC de Valladolid, Elisa Ramos.

 

En el pico de la pandemia hubo un 25% menos de diagnósticos de casos de cáncer, según la Sociedad Española de Oncología Médica. También, cerca de un 70% de los centros de atención oncológica de 18 países redujo su actividad clínica, como indica un estudio de la Sociedad Europea de Oncología Médica. Los expertos recuerdan que un diagnóstico precoz de cualquier tipo de cáncer supone un “mejor” diagnóstico.

 

En Valladolid, la AECC ha recibido a "bastantes" pacientes con relatos como estos, aunque, por el momento, ninguno ha sido de “gravedad”. "Se ha visto una desorganización administrativa de las citas", lamenta Ramos en este sentido, para precisar que las personas que les han reportado los atrasos y han logrado finalmente sus citas lo han hecho, al menos, de forma presencial. Y es que “una consulta telefónica no es suficiente, en Atención Primaria tampoco”, señala, “es lo que ha hecho que en algunos casos no se hayan detectado casos adecuadamente”.

 

Con la llegada de la pandemia y el Estado de Alarma, los pacientes vieron "normal" los atrasos que se produjeron al principio, entendían el colapso sanitario que se vivía. Con el tiempo, la situación cambió, y empezaron a preocuparse aún más por su situación. “Todo ello ha tenido un impacto psicológico monumental. Al principio reaccionaron con paciencia, pero pasadas unas semanas empezaron a sentir angustia, pensaron que su situación médica podría estar empeorando por los retrasos”, relata la psicóloga de la AECC.

 

Si la enfermedad y  el tratamiento suponen un gran desgaste psicológico, la espera lo hace peor. La “angustia”, “inseguridad” y la “desconfianza” hacia el sistema sanitario han sido algunos de los ‘síntomas’ que han producido en estos pacientes todos estos atrasos. “Los que se lo pueden permitir han buscado opciones en la privada”, precisa Ramos, quien apunta también al impacto psicológico en los familiares de los afectados, que viven la situación también con “ansiedad, enfado e indignación”: “Son el soporte de los pacientes en ese duro momento y quienes toman las riendas para reclamar sus citas”.

 

TRABAJAR EL MIEDO

 

El miedo se ha generalizado también a causa de la pandemia, ya sea por la preocupación de la evolución de la enfermedad o por poder contagiarse sabiendo que, en función de su estado de salud, puedan ser personas más vulnerables. “Es cierto que la mayoría de pacientes sienten miedo al ir al hospital, pero no dejan de ir por ello si tienen sus citas, prefieren las consultas presenciales”, apunta la psicóloga.

 

Desde espacios como la AECC también se trabaja el manejo de este miedo y la ansiedad de cara a que en sus consultas los pacientes puedan sentirse lo “suficientemente relajados”. Y es que, tal y como apunta Ramos, es importante que la persona se sienta de esta forma para poder entender y afrontar los diagnósticos y explicaciones de su médico.

 

La atención psicológica es un aspecto “fundamental” para los pacientes que padecen cáncer y más desde el inicio de la pandemia, ya sea por los atrasos u otras cuestiones relacionadas con el virus que han afectado de forma general. Por ello, desde este colectivo se intenta hacer hincapié en este servicio que, como aplaude Ramos, cada vez se “va normalizando”: “La gente se va atreviendo más con las sesiones, es muy importante para hacer frente a estos procesos”.

 

“A raíz de la pandemia se han disparado los miedos a la enfermedad y el volumen de pacientes ha aumentado, por lo que hemos tenido que ampliar nuestro foco de atención”, subraya, además, sobre este servicio que incluso en época de confinamiento sumó pacientes por vía telemática.

 

De mantenerse los retrasos en citas, consultas y cirugías se augura un futuro “no muy positivo” para los pacientes de cáncer que continúan en una espera que se hacer eterna. La situación en general está requiriendo un “esfuerzo colosal” de estos y ante ello el sistema debe responder: “Se necesitan más recursos para el cáncer, no se puede quedar apartado como ha estado sucediendo hasta ahora por el coronavirus”.

 

 

“El cáncer también es una emergencia, al igual que la emergencia del Covid-19”, clama la psicóloga de la AECC. Pacientes y colectivos reivindican la “visibilidad” de esta enfermedad en estos tiempos y reclaman más inversión para paliar los atrasos, sobre todo para consultas diagnósticas. No quieren que se tengan que lamentar más víctimas de cáncer porque el coronavirus esté “absorbiendo todos los recursos”.

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