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La economía regional crecerá en 2017 y 2018 un 2,5% impulsada por los sectores de servicios y construcción

Elisa Becerra y Manuel Rubio, de España-Duero.

Soria y Segovia encabezarán este año el crecimiento, mientras que León y Palencia crecerán por debajo de la media regional.

La economía de Castilla y León crecerá en 2017 y 2018 un 2,5 por ciento, fundamentalmente impulsada por sectores como el de servicios y construcción y lastrada por el mal comportamiento de la agricultura, que experimenta una contracción del 4,1 por ciento, tal y como recoge el undécimo número del informe 'Previsiones Económicas de Castilla y León' elaborado por EspañaDuero relativo al segundo trimestre del presente año y sobre las perspectivas para éste y el próximo ejercicio.

El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de EspañaDuero para 2017 coincide con las previsiones del Ejecutivo autonómico y es dos décimas inferior al contemplado por la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, para 2018, situado en el 2,7.

Desde el lado de la demanda, el consumo privado y el de las Administraciones Públicas pueden aumentar un 2,6% y 2,0%, respectivamente, en tanto que la inversión crecerá un 2,7%.

En cuanto a la oferta, se espera una aportación positiva de los sectores no agrarios, estimándose un descenso para el sector agrario (-4,1%) y aumentos en el resto, entre el 1,0% de la industria y el 3,1% de la construcción y el sector servicios.

Respecto al mercado de trabajo, se prevé un crecimiento del número de ocupados del 2,0% para el promedio de 2017 (2,8% en España), que se debería al incremento en los sectores no agrarios.

Reseñar el crecimiento relativo en la construcción (3,4%), si bien por su aportación al volumen de empleo de la Comunidad Autónoma destaca el incremento previsto en el sector servicios, del 2,7%.

Por su parte, la población activa descendería en torno a un 0,3%, de modo que la cifra de parados disminuiría en torno a un 12%, situándose la tasa de paro en el promedio del año en el 14,0%.

Para 2018, las primeras estimaciones señalan también un crecimiento de la economía castellanoleonesa del 2,5%, que seguiría apoyándose en el impulso de la demanda interna y en la aportación positiva de todos los sectores.

Cabría reseñar el mayor ritmo de crecimiento en la construcción (3,3%), creciendo también a mayor ritmo que el conjunto de la economía el sector servicios (2,7%). En cuanto a la demanda, el consumo privado crecería un 2,5%, en tanto que el consumo público lo haría un 1,2%, repuntando la inversión un 3,2%.

Por su parte, el empleo podría crecer un 1,9%, en tanto que la tasa de paro quedaría situada en el 12,3% en el promedio del año.

En cuanto a las distintas provincias de Castilla y León, el crecimiento de la actividad en el segundo trimestre ha sido generalizado, con mayores avances en Soria y Segovia (3,0% en ambos casos).

Por su parte, para el conjunto del año 2017 también se prevé un crecimiento generalizado de la actividad económica, con aumentos por encima del promedio regional en Soria (2,9%), Segovia (2,8%) y Burgos (2,6%), en tanto que Zamora y Valladolid pueden crecer a una tasa similar al promedio de Castilla y León, mientras que Leon y Palencia lo harán por debajo de la media regional, en torno al 2,2%.

En este sentido, la autora del informe, Elisa Becerra, ha declinado hablar de desequilibrios económicos interprovinciales escudada en el hecho de que "en una comunidad con tanta provincias siempre hay alguna con más actividad que otra. En el caso de Castilla y León, hay alguna que siempre tiene más peso en el PIB pero ello no supone que vaya a ser siempre la que crezca más".

SEGUNDO TRIMESTRE DE 2017

Según los últimos datos publicados de la Contabilidad Regional, el PIB de Castilla y León ha crecido un 0,7% en el segundo trimestre, una tasa inferior a la registrada en el mismo periodo de 2016, por lo que la variación interanual se ha moderado dos décimas, hasta el 2,3% (3,1% en España).

Este crecimiento continúa sustentado en la demanda interna, que ha supuesto una aportación positiva de 2,5 puntos porcentuales en el segundo trimestre de 2017, frente a los 3,3 puntos porcentuales del primer trimestre.

Esta menor aportación se ha debido a la desaceleración del consumo y la inversión, aunque la ralentización ha sido más evidente en el primer caso, dado el aumento más moderado del consumo de las Administraciones Públicas (2,1% interanual), ya que, por el contrario, el crecimiento del consumo privado ha aumentado una décima, hasta el 2,6%.

Por su parte, la formación bruta de capital ha crecido un 2,2%, produciéndose una desaceleración tanto de la inversión en construcción como en bienes de equipo.

El saldo exterior ha restado puntos al crecimiento del PIB (-0,2 puntos porcentuales), aunque con menor intensidad que en el primer trimestre, ya que el aumento más moderado de las exportaciones (0,9% frente al 3,2% del primer trimestre) ha coincidido con un incremento también más moderado de las importaciones (1,2% en el segundo trimestre y 4,3% en el primero).

Por el lado de la oferta, el crecimiento en el segundo trimestre se ha debido al avance del sector servicios y de la construcción. En el sector servicios se ha registrado una mayor tasa de crecimiento (3,6%) que en el trimestre anterior, mientras en la construcción se ha observado una ligera desaceleración, hasta el 3,2%, y en la industria y el sector agrario se han producido sendos descensos en el valor añadido (-0,4% y -11,5%, respectivamente).

Por lo que respecta al mercado de trabajo, la población activa ha disminuido un 0,6% en términos interanuales en el segundo trimestre, en tanto que el número de ocupados ha crecido un 1,5% (frente al 2,8% previo).

Por ramas de actividad, el ritmo de creación de empleo se ha desacelerado en la industria, hasta el 1,1% interanual, y en la construcción, donde el número de ocupados ha disminuido un 1,3%, acentuándose además la caída del empleo en el sector agrario, hasta el -16,2%. Por el contrario, el ritmo de crecimiento del empleo en el sector servicios se ha intensificado, hasta el 3,8%.

A su vez, el desempleo se ha reducido un 11,7%, disminuyendo la tasa de paro 1,8 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2016, hasta situarse en el 14,5% (17,2% en España).

PRUDENCIA SOBRE EL IMPACTO CATALÁN

En cuanto a las últimas informaciones sobre la 'fuga' de capitales de Cataluña con motivo el conflicto independentista, la experta de EspañaDuero ha preferido no aventurar el impacto que la situación tendrá en la economía nacional o regional y ha apelado a la necesaria "prudencia", máxime en el caso del presente análisis que se elaboró a mediados del mes y que no contemplaba lo finalmente ocurrido.

"Habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos para tener más información estadística sobre el supuesto impacto", ha apuntado Elisa Becerra, quien, en cualquier caso, advierte de que una vez que se cuente con datos de lo ocurrido será también muy difícil discernir si los efectos son atribuidos o no a la crisis catalana.

Por su parte, el director de EspañaDuero en Valladolid, Manuel Rubio, recuerda que la entidad cuenta únicamente en Cataluña con una oficina, a raíz del cierre de sucursales por la anterior crisis económica, y asegura que el conflicto catalán no se ha notado en cuanto a un hipotético trasvase de cuentas a Castilla y León.

"Ha habido movimiento en el sector pero ha sido algo coyuntural, movimientos normales, dentro de un orden, que no hacen prever ninguna crisis", ha sentenciado.