La denuncia del vecino de Valladolid que impugnó el recuento de votos CERA queda sobreseída

Había denunciado al presidente y la secretaria de la Junta Electoral Provincial y solicitaba repetir las votaciones.

El Juzgado de Instrucción número 5 de Valladolid ha sobreseído la denuncia interpuesta por un vecino de la capital que impugnó el recuento de votos CERA celebrado el pasado día 13 de noviembre en la sala de vistas de la Audiencia Provincial tras alegar una posible vulneración en la custodia de las urnas registrada al interrumpirse el acto para tomar un café.

 

La denuncia de Fernando Morán Ortega recayó en el referido Juzgado de Instrucción, en funciones de guardia, que tras analizar su contenido acordó el sobreseimiento, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Así se recoge en la denuncia que Fernando Morán Ortega ha presentado ante el Juzgado de Instrucción número 5, en funciones de guardia, donde no sólo ha denunciado al presidente de la Junta Electoral Provincial y a la secretaria sino que ha solicitado la repetición de las votaciones.

 

En su denuncia contra el presidente de la Junta Electoral Provincial y la secretaria, Morán relataba que acudió sobre las 09.30 horas del día 13 de noviembre como observador a la sala que la Audiencia de Valladolid habilitó para realizar los recuentos de los votos CERA de las elecciones generales celebradas en Valladolid el 10 de noviembre.

 

En la sala citada se dio término a la operación de introducción en dos urnas del Congreso y Senado de los votos locales inscritos en el censo electoral de residentes ausentes (voto CERA) así como los
del personal de las Fuerzas de Seguridad del Estado desplazadas a Cataluña.

 

En total, y cuando se habían introducido unos 2.000 sufragios, se anunció para su "sorpresa" que se iba a proceder a la realización de un receso de veinte minutos, para lo cual era necesario vaciar la sala de personas a fin de "tomar un café", dejando las urnas solas y preparadas para ser abiertas y después proceder al escrutinio.

 

Para el denunciante, este hecho, suspender la custodia pública de un acto de votación y no desarrollarlo de forma continuada, constituye un delito, máxime cuando se está "en un momento decisivo en el que del resultado de su escrutinio siguiente depende que un senador provincial será o bien del partido popular o bien del partido socialista, modificando con ello el panorama político de la nación".

 

La expulsión de la sala de todos los que allí se encontraban, incluidos los interventores de los distintos partidos, que, según fuentes de la Audiencia Provincial consultadas por Europa Press, no realizaron objeción alguna por cuanto es algo habitual, supone sin embargo para el denunciante romper la custodia de las urnas y la comisión de un delito que podía llevar aparejadas, para el caso de funcionarios públicos, penas de seis meses a dos años y multas de seis a veinticuatro meses.

 

El recuento de votos CERA en Valladolid otorgó finalmente un senador más al PSOE, por lo que socialistas y 'populares' obtuvieron dos representantes cada uno en la Cámara Alta.

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