La Delegación Territorial de Valladolid apoya la nueva normativa sobre turismo rural de la Comunidad

La Delegación Territorial en Valladolid explica las ventajas de la nueva normativa sobre turismo rural. Destacando las virtudes que aportará a las asociaciones y propietarios de turismo rural, así como alos turistas y recursos propios de la Comunidad.

La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Valladolid ha celebrado este lunes una jornada para explicar el funcionamiento del nuevo decreto regional que regula los alojamientos de turismo rural en la Comunidad a los propietarios de estos establecimientos en la provincia.

 

Según han explicado fuentes de la Delegación en un comunicado recogido por Europa Press, el nuevo marco normativo quiere impulsar este importante motor económico de la región, ya que Castilla y León cuenta con 4.090 alojamientos rurales, de los que 198 están en Valladolid, lo que supone 2.063 plazas.

 

El delegado territorial en Valladolid, Pablo Trillo, se ha reunido este lunes con las asociaciones de turismo rural y los propietarios de establecimientos rurales de la provincia para llevar a cabo una reunión informativa sobre el nuevo Decreto de la Consejería de Cultura y Turismo por el cual se regulan este tipo de alojamientos turísticos.

 

Para poder explicar de forma técnica las modificaciones que implanta este nuevo decreto y su aplicación práctica en la provincia de Valladolid, en el acto además del delegado territorial, han estado presentes el jefe del Servicio Territorial de Cultura, José Ignacio Rodríguez, la jefa del Servicio de Empresas y Actividades Turísticas, Teresa Antolín, y la jefa de Sección de Turismo, Concha Jiménez.

 

El delegado territorial ha destacado las ventajas que supone la implantación de este marco normativo, que a excepción de Cataluña, también se ha implantado en el resto de España. Entre estas ventajas destaca en primer lugar la homogeneización de criterios para la regulación de alojamientos por categorías.

 

Estas divisiones son casas rurales de alquiler, casas rurales de alojamiento compartido, centros de turismo rural y posadas. La categorización homogénea de los establecimientos persigue mejorar las condiciones de comercialización de este producto turístico y poder ofrecer un producto identificable y reconocible a los mercados exteriores.

 

El decreto surge, según la Delegación, para dar respuesta a la necesidad de adaptación del actual marco normativo que regula los establecimientos de alojamiento de turismo rural a la Ley de Turismo de Castilla y León de 2010, que a su vez recoge los principios de la Directiva Europea en materia de servicios del mercado interior aprobada por el Parlamento de la UE en el año 2006.

 

De esta manera, la Junta de Castilla y León quiere "garantizar la adecuada protección de los turistas y de los propios recursos turísticos de la Comunidad". Para ello, además de la homogeneización de las categorías de los alojamientos se quiere impulsar la modernización y mejora de estos establecimientos.