La CVE lamenta que el balance de víctimas en residencias, colectivo no productivo, retrase la desescalada en Castilla y León

La presidenta de la CVE, Ángela de Miguel. TRIBUNA

Se preguntan cómo quedaría la tasa de enfermos de las diferentes áreas de salud si en su cálculo se excluyeran los datos de focos de riesgo como pueden ser las residencias de ancianos puesto que no es sociedad productiva que vaya a incorporarse a puestos de trabajo

La Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE) ha lamentado que el cómputo de víctimas en residencias de ancianos, colectivo no productivo desde el punto de vista económico, vaya a retrasar en Castilla y León el proceso de desescalada, el paso de la fase 0 a la 1.

 

Desde CVE se preguntan cómo quedaría la tasa de enfermos de las diferentes áreas de salud si en su cálculo se excluyeran los datos de focos de riesgo como pueden ser las residencias de ancianos puesto que no es sociedad productiva que vaya a incorporarse a puestos de trabajo.

 

Del análisis de los datos que proporciona la Junta de Castilla y León, CVE tiene la sospecha de que el número de fallecidos por COVID en residencias son los que están provocando que los datos de las áreas de salud estén por encima del criterio que se ha marcado la Junta de Castilla y León.

 

Los empresarios, continúa CVE a través de un comunicado recogido por Europa Press, recuerdan que están alineados con la necesidad de salvaguardar de forma prioritaria la salud y la seguridad de los ciudadanos, "pero tener criterios más restrictivos y avanzar de forma más lenta que otras comunidades autónomas en la desescalada va a traer graves consecuencias para nuestra economía en términos de pérdida de competitividad, dejando a nuestras empresas en clara desventaja frente a otras, acompañado, previsiblemente, de un incremento de empresas cerradas y ciudadanos en el desempleo".

 

En este sentido, la patronal vallisoletana incide en que la Comunidad de Madrid da por hecho que pasará a la Fase 1 al haber contratado a más sanitarios y técnicos, además de haber aumentado su capacidad para hacer pruebas PCR; la Comunidad Valenciana ha solicitado que pasen los 14 departamentos que se quedaron fuera y que incluyen sus tres capitales de provincia; Andalucía confía en que Málaga y Granada se incorporen a la fase 1 junto al resto de las provincias de la comunidad y va a reclamar que la autonomía pueda pasar al completo a la fase 2 el próximo lunes 25 de mayo, y Castilla-La Mancha espera que Albacete, Ciudad Real y Toledo se incorporen a la fase 1.

 

Por el contrario, censura que en Castilla y León se están aplicando criterios más restrictivos, desescalando por zonas básicas de salud en lugar de por provincias, y sólo se pedirá avanzar en aquellas con tres o menos casos por 10.000 habitantes y uno o ninguno la última semana.

 

CVE considera prioritario que la Junta permita avanzar en la desescalada y activar la economía, y para ello, "debería salir de una posición cómoda de medidas pasivas para combatir la pandemia, como puede ser el mantener confinada a la sociedad e hibernar la economía, y comenzar a aplicar medidas activas que garanticen la salud de las personas".

 

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