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La cultura visual nos esclavizó

Para expresar lo trágico basta la voz y la música: sobra la imagen. El amor y el desgarro son patrimonio de Roméo y Julieta. La tragedia tiene un nombre: veneno. Tengo la sensación de que el Roméo de esta noche está de prestado. “Oiga, que usted no pertenece a esto, váyase”. ¿Conoces el síndrome del impostor?

FICHA TECNICA: Valladolid. Teatro Calderón, 2,4, y 6 de mayo. Roméo e Juliette pour Charles Gounod. Drama de William Shakespeare. Coproducción del Gran Teatre del Liceu y Santa Fe Opera. OSCyL. Dirección musical: Alain Guingal. Dirección de escena: Stephen Lawless. Escenografía y vestuario: Ashley Sherin. Reparto: Julieta: Katerina Tretyakova. Roméo: Celso Albelo y otros.

 

¿Y qué historias merecen la pena? Las grandes: el hombre frente a Dios, frente a la muerte, frente a la muerte de los padres, frente a la fugacidad de la vida y la pena que eso nos acarrea. A la pérdida de la persona amada. Es decir, frente a dramas que nos superan.

 

Volvamos al escenario. El amor llegó de pronto a Julieta con grandes destellos y fulguraciones, azul huracán que te trae la vida, descoloca, arranca las voluntades como si fueran hierbas y arrastran hacía el abismo el corazón entero.

 

Katerina Tretyakova (Julieta) posee esa indefinible belleza que resulta de la alegría, de la juventud inconsciente que cree en la felicidad, como Madame Bovary que no saben armonizan el temperamento con las circunstancias. Julieta entra por los ojos, arraiga en los sentidos y convence con la voz. El canto -dice María José Montiel- es la voz del alma y nace en el mismo lugar en el que lo hace la vida, a la altura del útero, cuatro dedos por debajo del ombligo. Esta noche Katerina está feliz, ha cantado con todo el cuerpo y está exhausta. Sale del teatro Calderón, se cubre el cuello, evita las corrientes y bebe mucha agua. Solo habla lo indispensable. La voz es un instrumento muy delicado, no se guarda en un estuche al finalizar la ópera y no es posible reemplazarla por otra si se estropea.

 

Roméo (Celso Albelo) convence con la voz pero hay otros factores que son importantes. Siempre me he imaginado su personaje como una singular mezcla de elegancia y vitalidad cruda y habilidosa. Pero tengo que decir que me resulta inverosímil como , que lo vamos hacer. ¿Conoces el síndrome del impostor?

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