La crisis del coronavirus se lleva el bar 'El Otro Trastero' tras 30 años de historia en Cantarranas
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La crisis del coronavirus se lleva el bar 'El Otro Trastero' tras 30 años de historia en Cantarranas

'El Otro Trastero', en la calle Ebanistería, junto a la Plaza de Cantarranas. TRIBUNA

El dueño del negocio ha confirmado en la red social Facebook que no puede hacer frente al pago del alquiler y que cierra "con la satisfacción de algo bien hecho y la cabeza muy alta"

Se acabó, no hay marcha atrás. El rumor venía creciendo imparablemente desde hace unos días, prácticamente desde que arrancó la fase 1 en Valladolid y, extrañados, sus clientes habituales vieron que el bar permanecía impasible. 'El Otro Trastero', uno de los establecimientos con más historia de la Plaza de Cantarranas con 30 años a sus espaldas, cierra sus puertas de manera definitiva al no poder hacer frente al pago del alquiler del local por la actual crisis del coronavirus.

 

Así lo ha confirmado José Ramos, el propietario del negocio, en la red social Facebook a primera hora de este martes. "El Trastero cierra sus puertas", arrancaba el esclarecedor post en el que dejaba patente que la clausura se debía a "unos pequeños bichitos" y la "falta de entendimiento con el arrendador".

 

"Nos gustaría habernos despedido a lo grande, y con un buen homenaje a un local que se lo merece. Pero llegamos hace casi 29 años sin hacer ruido y nos vamos en silencio. Pero entre medias, hemos dado guerra y diversión para aburrir. Gracias a [email protected] los que habéis conseguido que llegáramos hasta aquí y hacerme sentir tan importante, pues somos simples y humildes y [email protected] nos habéis hecho grandes", prosigue el escrito Ramos, que poco ha tardado en contar con las respuestas cariñosas de todos los habituales.

 

"Hoy mi sensación es de pena, pero también de alegría por haber llegado hasta aquí y haber compartido estos momentos con [email protected] Pena por no podernos despedir físicamente, como bien han hecho locales míticos de nuestra ciudad cuando han cerrado sus puertas. Nos despedimos con la satisfacción de algo bien hecho y la cabeza muy alta, aunque sean por redes sociales y tecnologías modernas".

 

De esta manera el dueño del negocio parece descartar, al menos por el momento, los rumores del traslado a otro local cercano en la Plaza de Cantarranas o sus alrededores.

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