La compraventa de viviendas en Valladolid continúa su recuperación de la crisis

TRIBUNA

Este pasado mes de mayo se traspasaron 528 viviendas en toda la provincia según el INE, por las 515 de 2014 y las 455 de 2013, en claro contraste con las 803 de 2012.

La tan cacareada recuperación de la crisis, esa que se vende desde el Gobierno de España desde hace unos meses, podría tener parte de razón. Si uno se agarra a los números, a marchas forzadas, la economía parece ir repuntando de nuevo poco a poco, algo a lo que por supuesto no es ajeno Valladolid. Como muestra, un botón que ha hecho público el Instituto Nacional de Estadística con la publicación de las transmisiones de los derechos de propiedad correspondientes al mes de mayo.

 

Resulta que para semejante mes se traspasaron hasta 528 viviendas en toda la provincia, sumadas todas las compraventas, donaciones, permutas, herencias o cualquier otro tipo de intercambio. Un número nada desdeñable para tratarse de 31 días naturales del quinto mes del año.

 

Pero como suele ocurrir en estos casos, hay que echar la vista atrás para poder hacer una comparativa con el resto de precedentes. En mayo de 2014, la cifra de traspasos se quedó en 515. El año anterior, 455. Parecen buenos números, de no ser porque en 2012 la cosa estaba en 803, con lo que la caída desde 2012 a 2013 fue francamente espectacular. ¿La buena noticia? Que al menos podría estar consolidándose la recuperación.

 

 

Que el número de compraventa de viviendas ha caído en picado ya no solo en Valladolid, sino en el resto del país por la manida crisis, es una obviedad económica. Con menos dinero en el bolsillo de los españoles, la posibilidad de alquiler ha terminado por dispararse y son pocos los que pueden permitirse el hacer suya una nueva propiedad de este calibre.

 

Curiosamente, eso sí, y teniendo en cuenta que la mencionada crisis arrancó allá por 2008, no todo ha sido una cuesta hacia abajo. En mayo de 2011 se traspasaron 745 viviendas, lo cual supone que de este año al siguiente, 2012, se consiguió un incremento de 63.

 

Dicho lo cual, esto no deja de ser una tendencia muy cambiante. No solo se trata del dinero que puedan tener los españoles, o más bien los vallisoletanos, en sus bolsillos, también otros factores como las ventajas económicas que pueda ofrecer el Gobierno o, por qué no decirlo, no todos los meses se venden el mismo número de viviendas. La cuestión es que si uno se agarra a los números, parece que el ladrillo comienza a tener una segunda oportunidad.