La coincidencia de un artista y la concentración contra la violencia de género provoca un conflicto en Fuente Dorada

El agente le pide los papeles al artista. TRIBUNA

El hombre, al darse cuenta de la situación, terminó rápido su espectáculo, pero la Policía acabó interviniendo, le identificaron y resultó que no tenía el permiso necesario.

Valladolid respira arte durante estos días gracias al TAC. Los espectáculos llenan las calles de gente, que animados por las buenas temperaturas, aprovechan para deleitarse con ellos. Aunque algunos de ellos pueden no pertenecer al festival, como ocurrió en la tarde de este sábado en Fuente Dorada, donde un hombre estaba actuando y, al ver que iba a comenzar una concentración contra la violencia de género, acortó su pase. Pero el asunto no quedó ahí.

 

El artista, con buenas intenciones, comunicó a los espectadores que finalizaría “rápido” para no entorpecer la manifestación de cada día 25. En el lugar coincidieron estos y los asistentes a la concentración, por lo que la Policía estaba pendiente de lo que ocurría. Según explicaron testigos, el hombre pasó “la gorrilla” al acabar y la gente le echó monedas. Fue entonces cuando los agentes parece que “se impacientaron” y se acercaron a su lugar.

 

La Policía le solicitó los permisos y resultó que no estaba contratado por el Ayuntamiento para actuar en el TAC. En cambio, el artista sí les enseñó un papel para realizar los espectáculos en la calle, pero no fue válido. El hombre se encontraba recogiendo y guardando todo su atrezo en un baúl, pero, según los testigos, los agentes le dijeron “que no se podía llevar un baúl y le pidieron los permisos”. “Le han identificado, pero no le han requisado nada”, explicaron.

 

TRIBUNA

 

Mientras, los espectadores solicitaron a la Policía, representada por unos ocho agentes, “que le dejaran en paz” y el hombre argumentó que llevaba actuando “muchos años”. Finalmente, abandonó el lugar lanzando un mensaje en alto: “Parece que los artistas no tenemos derechos”.

 

Así las cosas, el artista se marchó de Fuente Dorada con preocupación y el deseo de que si le sancionaran no fuera “por desobediencia a la autoridad” y solo por no contar con “el permiso de ocupación de vía pública.