La campaña electoral que se olvida de los votantes

Aquellos tiempos tradicionales de verdadera pegada de carteles han dado paso a campañas electorales digitales. La esencia de la vieja política de folletos, calles empapeladas, coches recorriendo las ciudades y anunciando mítines, forman parte del pasado. Pero solo de ese pasado visual porque los políticos han comenzado a pedir el voto como siempre, con ataques a sus adversarios y escaso calado en el traslado de los mensajes verdaderamente importantes.

 

En realidad, llevamos de campaña tanto tiempo que este periodo electoral es simplemente una transición hasta la noche del 28 de abril. En este trasiego hemos visto de todo: estrategias, listas, errores incomprensibles y encuestas increíbles.

 

Pero estas elecciones generales, antesala de otras autonómicas y municipales posteriores, no solo tienen el valor de elegir al próximo gobierno de España, sino que tendrán una influencia esencial en el posterior desarrollo de las votaciones para formar ayuntamientos y gobiernos regionales.

 

En Castilla y León hay expectación por conocer si realmente habrá cambios en las tendencias que siempre dominaban PP y PSOE hasta la aparición de Ciudadanos y Podemos. El reparto de escaños hace tambalear la tradición con la irrupción de VOX o la posible inversión de votos que provoque un cambio en el recuento final. 

 

Estamos en una campaña de marketing con amplia incidencia en el resultado. El elevado porcentaje de indecisos hace tambalear cualquier previsión demoscópica, pero no cabe duda de vivir una cita fundamental que los políticos no acaban de interpretar en clave ciudadana. Los partidos, sin excepción, miran hacia dentro continuamente sin entender los mensajes que llegan del exterior. Y son mensajes diáfanos que en buena medida expresan una sensación de cansancio y hartazgo. Eso explica el resurgimiento de nuevas fuerzas con evidentes posibilidades de lograr representación. A la derecha, hoy, le ocurre con VOX lo mismo que padeció la izquierda cuando surgió Podemos. Hace tiempo que acabaron las tendencias del bipartidismo, pero muchos siguen pensando anclados en ese pasado que nunca va a volver.

Comentarios

Chundara 15/04/2019 11:58 #1
No está mal recordar en un editorial sobre elecciones que algunos electores y políticos de un signo definido, vamos, de la derecha o centro derecha están siendo increpados, vejados, arañados y tildados de intolerantes (qué valor!) por los falsos demócratas mientras el presidente del Gobierno y su séquito mira hacia otro lado. Siempre, siempre, siempre hay que estar con el agredido, lo siento, socialistas y jamás hay que decir como dicen otros "es que van provocando" ( lo dicen también de una mujer con minifalda ante una agresión sexual?).

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: