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La campaña electoral en Valladolid: entre procesiones de Semana Santa y la fiesta de Villalar

Imagen de una procesión de Semana Santa en Valladolid y de la celebración de Villalar.

Por primera vez en la historia de la democracia coincidirán mítines y procesiones semanasanteras. Además en Valladolid, la celebración de Villalar el 23 de abril condicionará los últimos días de campaña.

El adelanto electoral, anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene varias consecuencias en lo que a la campaña electoral se refiere. Una vez descartado el domingo 14 de abril, que coincidiría con el Domingo de Ramos; el 28 de abril provocará que el grueso de la campaña tendrá lugar durante la celebración de la Semana Santa.

 

Ya lo alertó el alcalde vallisoletano y portavoz del PSOE, Óscar Puente, quien consideró que en una ciudad como Valladolid, la Semana Santa es una “época poco propicia” para una campaña electoral, y no ocultó su preferencia por el domingo 14 de abril, aunque en su contra jugaba que podía “haber mucha gente de vacaciones”.

 

Pero ya no hay vuelta atrás y la fecha elegida, domingo 28 de abril, hará que el inicio de la campaña electoral coincida con el arranque de la Pasión, con un Viernes de Dolores en el que las primeras procesiones se alternarán con los primeros mítines y actos electorales. Es algo inédito, pues en la historia de la democracia jamás habían coincidido estas dos circunstancias.

 

Los políticos, especialmente locales, provinciales y regionales, tendrán que duplicar su agenda y además de la participación en desfiles penitenciales, también tendrán que desdoblarse en actos y mítines de campaña.

 

Hay otra circunstancia muy particular en Castilla y León y, especialmente, en Valladolid. En los últimos días antes de las elecciones, tras la Semana de Pasión, la campaña coincidirá con la fiesta de la Comunidad (23 de abril). Villalar se convertirá pues en un lugar, como es habitual, reivindicativo, pero en esta ocasión además muy electoral, a tan solo cinco días del 28-A. Quizá sea un buen escenario para el que los líderes de los principales partidos hagan acto de presencia. Sin ir más lejos, en la edición de 2018, el propio Pedro Sánchez, visitaba la campa.

 

INAUGURACIONES Y OTRAS FOTOS, ANTES DEL 20 DE MARZO

 

El final de legislatura es terreno abonado para presumir de lo hecho, y no es ilegal, pero tiene una serie de limitaciones. La fundamental, una fecha tope a partir de la cual no se pueden hacer las clásicas fotos en parques, avenidas, polideportivos y obras en general que, a buen seguro, muchos cargos tenían previstas y en agenda.

 

Esa fecha tope se ha adelantado de manera sustancial. La convocatoria de elecciones generales no estaba prevista y los gobiernos municipales contaban con la referencia de las municipales del día 26 de mayo. El plazo para la convocatoria de elecciones es de 54 días, y a partir de la publicación del decreto correspondiente ya no se pueden hacer los habituales cortes de cinta. La fecha tope en ese caso era el día 2 de abril, así que había cierto margen.

 

Ahora, ese margen se ha estrechado notablemente. De contar con mes y medio por delante para programa este tipo de actos, ahora los alcaldes cuentan con solo 20 días hasta el día 5 de marzo, fecha prevista de la convocatoria de las generales y, por lo tanto, del cierre a las fotos de inauguraciones.