La campaña de vendimia en la Ribera de Duero: menos cantidad, pero la mejor calidad "en 20 años"
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La campaña de vendimia en la Ribera de Duero: menos cantidad, pero la mejor calidad "en 20 años"

El enólogo Tomás Postigo, a la derecha, en plena vendimia.

La vendimia en Valladolid sorprende con una uva de gran calidad aunque un menor volumen de producción.

La calidad de la uva es "de lo mejor de los últimos 20 años”, apunta Tomás Postigo, bodeguero en Peñafiel desde hace décadas, “con un buen equilibrio entre grado, acidez y color”.

 

Durante unos días se temió por el estado de la cosecha, con las lluvias corrió el riesgo de sufrir botritis, una de las peores enfermedades de la uva ya que las afectadas se pudren y quedan cubiertas por una masa densa y vellosa de color grisáceo provocada por los hongos, pero el frío y el viento consiguieron salvar la cosecha.

 

A lo largo de todo el año las viñas se han enfrentado a hielo, pedrisco, golpe de calor y lluvia que permitió a las vides almacenar reservas de agua. Sin embargo, esto ha provocado una gran irregularidad en el resultado de la cosecha, dependiendo de la parcela en la que se encuentren situadas y lo inclemente que el tiempo resultara en esa zona, llegando a perder hasta un 50% de la cosecha por el pedrisco en algunas zonas como Pesquera.

 

A finales de julio el ciclo de la uva iba muy atrasado lo cual era preocupante, porque no se veían buenas previsiones, pero agosto, septiembre y octubre han ayudado mucho al desarrollo de la uva, aportando el agua justa, aire y sol, convirtiéndose en la combinación perfecta.

 

El resultado final es una uva de gran calidad, aunque en menos volumen que en años anteriores, llegando a las bodegas un 95% en un gran estado de salud.

 

Sin embargo, algo que hay que destacar es que, pese a la excelente calidad de la uva, siendo la mejor y más equilibrada de los últimos 20 años el precio que las bodegas pagan por ella se mantiene igual respecto a años anteriores.