La Cabalgata de Reyes hace entrar en calor a Valladolid a base de sonrisas, luz y sonido

Gaspar saluda a un niño en la Plaza Mayor de Valladolid. SERGIO SANZ
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Miles de vallisoletanos se echaron a las calles para ver a Melchor, Gaspar y Baltasar en su llegada a la capital, en una tarde fría pero soportable.

Si el año pasado la lluvia fue una de las protagonistas de la Cabalgata, este el tiempo ha respetado a la capital. Finalmente, las bajas temperaturas fueron soportables y no supusieron un impedimento para los Reyes Magos, ni para los miles de vallisoletanos -niños y mayores-, que no quisieron perderse la llegada de sus Majestades de Oriente a la capital.

 

Algunas calles quedaron cortadas al tráfico desde primera hora de la tarde, mientras que el resto se fue sumando con el paso de las horas, hasta que a las 17:30 la restricción fue total. El reloj siguió descontando los minutos para el inicio del momento más deseado. Así, pasadas las 18:30 horas, los Reyes Magos hicieron su primera aparición en el Paseo de Filipinos.

 

Los vallisoletanos se agolparon a ambos lados de las vías preparadas para el recorrido. Además, con una afluencia superior a la del año pasado, puesto que llevaron mejor el frío que la lluvia. Finalmente, Melchor, Gaspar y Baltasar protagonizaron una tarde especial, en la que las sonrisas de los más pequeños, que miraron a sus Majestades de Oriente con ese brillo en los ojos de deseo, fueron los primeros regalos.

 

Tampoco faltaron los caramelos en el bolso para degustarlos más tranquilamente después de la Cabalgata. Se repartieron 2.500 kilos, aptos para celiacos y sin alérgenos, que han sido aportados por los supermercados Gadis.

 

Respecto a las carrozas, hubo ocho y dos fueron grandes, ya que una tenía 12 metros de longitud y otra 20; mientras, las seis restantes eran de diez metros y cada una de ellas dispuso de un equipo de iluminación con generador para 4.000 bombillas.

 

LAS NOVEDADES

 

Una de las novedades fue la participación del grupo alemán 'Dundu', quienes expusieron una marioneta iluminada de cinco metros, y el grupo francés 'Les Piafs', que participaron junto a 20 alumnos de centros de la ciudad a los que enseñaron a usar marionetas. Así, ambos acompañaron a la compañía artística local Kull d'Sac, con su pasacalles de "zancudos iluminados", y al espectáculo del circo 'Luz de Las Delicias'.

 

Asimismo, la Cabalgata contó por primera vez con la actuación de la Banda de la Escuela Municipal de Música, quienes abrieron el desfile para dar paso a los cuatros grupos de muñecos hinchables con iluminación formado por ocho caballos, seis mariposas, seis domadores, seis soldaditos de plomo, el grupo de patinadores de la Asociación Deportiva Patina y un grupo de niños disfrazados por parte de la Coordinadora de Peñas.

 

Tras hora y media de recorrido, aproximadamente, los Reyes Magos llegaron a la Plaza Mayor. Una vez allí, dejaron los regalos en el Belén, saludaron a todos los pequeños que llevaban horas de espera y, posteriormente, subieron al balcón del Ayuntamiento para despedirse antes de iniciar una noche de duro trabajo. Todo ello con la colaboración mágica de Óscar Arranz, Martín Luna y William Guillermo.

 

Una Cabalgata de Reyes cuyo coste ascendió a 158.000 euros, 110.000 aportados por la Concejalía de Cultura y 48.300 por los patrocinadores Renault, Vallsur, Invernalia, Gadis y Servilux. Así, el Ayuntamiento de Valladolid se ahorró 25.000 euros respecto al ejercicio anterior, en el que puso 135.000.

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