'La Borriquilla' recorre las calles de Valladolid entre miles de personas y con protagonismo para los más pequeños

La agradable mañana del Domingo de Ramos permitió que la procesión se llevara a cabo sin mirar al cielo, aunque los asistentes tuvieron que abrigarse.

El temporal ha respetado la procesión de 'La Borriquilla', que ha estado arropada por miles de vallisoletanos en la mañana de este Domingo de Ramos por las abarrotadas calles del centro de Valladolid y flanqueada por las palmas de los cofrades y de los espectadores más pequeños.

 

'La Borriquilla' también conocida como 'La Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén', es el paso de varias figuras más antiguo de Valladolid conservado íntegro y es, además, una de las piezas de imaginería realizadas con tela encolada antes de la renovación de Francisco de Rincón y Gregorio Fernández.

 

Las secciones infantiles de las distintas hermandades vallisoletanas, encabezadas por la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad, han acompañado a este paso de Francisco Giralte que data del siglo XVI y que es portado a hombros por su congregación titular, la Cofradía Penitencial de la Santa Vera-Cruz.

 

La procesión ha partido de la Iglesia de la Vera Cruz para recorrer la calle Macías Picavea, plaza de la Libertad, plaza de Portugalete y Arribas hasta la Catedral, donde el desfile ha seguido su curso junto a las secciones infantiles del resto de las cofradías, que se han incorporado a la procesión al mismo tiempo que las autoridades civiles y religiosas.

 

Las calles de Valladolid se han llenado de mayores y pequeños, pese a la baja temperatura, muchos de ellos a hombros de sus padres, que han agitado sus palmas al paso de 'La Borriquilla' hasta finalizar su recorrido en la iglesia de la que partió. Antes, la comitiva ha atravesado la calle Santiago y la Plaza Mayor hasta llegar a la calle Platerías, acompañada del sonido de cornetas y tambores.

 

Desde el pórtico de la Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz, el cardenal arzobispo, Ricardo Blázquez, ha dirigido una plática y ha impartido su bendición a todos los asistentes antes de finalizar la procesión con el 'Hosanna al Hijo de David'.

 

En ella ha saludado a todos los niños que han participado en un recorrido con el que se "recuerda" la entrada de Jesús en Jerusalén saludando con palmas y cantos para darle "la bienvenida a nuestra vida"En su intervención ha recordado que Jesús llegó como "rey humilde y pacífico" y que ese es el mensaje que "nos quiere transmitir", "hacernos pacíficos y pacificadores para reconciliarnos todos los días".

 

VERA-CRUZ

 

La Cofradía Penitencial de la Vera-Cruz es la más antigua de las hermandades vallisoletanas y tiene su origen en el Convento de San Francisco, hoy desaparecido y que se encontraba en la Plaza Mayor. Aunque se desconoce la fecha de su fundación, se tiene constancia de que en el año 1498 el Ayuntamiento le otorgó ayuda para la construcción de un Humilladero en la Puerta del Campo.

 

A finales del siglo XVI realizó en la céntrica calle de Platerías su Iglesia Penitencial que, en su interior, alberga un museo de la imaginería con algunos de los mejores conjuntos de la Semana Santa vallisoletana: 'La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén', único conservado de los antiguos pasos de papelón fechado en el siglo XVI; el conjunto de 'El Descendimiento', de Gregorio Fernández; 'La Dolorosa de la Vera-Cruz', del mismo escultor y originariamente situado en el anterior paso, y 'La Oración del Huerto', realizada por Andrés Solanes en 1629.

 

Esta Cofradía también es titular de las imágenes del 'Cristo Atado a la Columna' (1619) y el 'Ecce-Homo' (en torno a 1620), ambas del imaginero castellano Gregorio Fernández.

 

Los nazarenos de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera-Cruz visten túnica negra con bocamangas de encaje, capa de paño verde, capirote y zapatos negros y guantes blancos (negros el Viernes y el Sábado Santo).

GONZALO RICO
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