La Banda de la Clemencia de Rioseco homenajea a Sheila, una joven de 21 años fallecida en mayo

La Banda de la Clemencia, en plena actuación. FERNANDO FRADEJAS

Ofrecieron un concierto-audiovisual para recordar a la joven componente de esta banda de cornetas y tambores, que fallecidó cuando solo tenía 21 años.

Ya anunció la Banda de Cornetas y tambores del Santo Cristo de la Clemencia de Rioseco que en el homenaje a Sheila, la joven componente de la agrupación que falleció hace unos meses, se recordaría a esta riosecana como ella era: de una forma alegre, aunque el final del espectáculo diseñado por esta banda y la empresa riosecana tuviera un toque de emoción.

 

Aprovecharon el día en el que cumpliría 22 años para homenajear a Sheila con un concierto-audiovisual, en una iglesia de San Pedro que se llenó. En una gran pantalla se proyectó un cortometraje-documental en el que los propios músicos de la Clemencia quedan por sorpresa a comer en la ermita de Castilviejo, ante una llamada.

 

Pronto, los más de cuarenta componentes se movilizan y acuden a este popular espacio, el bar de la ermita riosecana, donde comienzan a narrar sus experiencias, sus vivencias, anécdotas y otras historias, además de mirar al futuro con optimismo. En medio de audiovisual y audiovisual, suenan en directo algunas marchas, muchas dedicadas a Sheila, especialmente las tres últimas que tanto gustaban a esta joven corneta: ‘El Salvador’, ’Seña Santana’ y ‘Y, tú Estrella’, marcha que daba nombre al espectáculo.

 

Los componentes de la Banda de Cornetas y Tambores, en su mayoría jóvenes, contagian al espectador de su compañerismo y reciben la noticia (real) de que este año volverán a tocar a Sevilla, durante la Cuaresma, uno de los hitos para cualquier músico semansantero. Pero realmente no se habían encontrado en esa comida para celebrar este viaje, sino para recordar a Sheila en su cumpleaños. “Nuestra estrella, que nos acompaña en cada ensayo, en cada concierto, en cada certamen”, decía un emocionado músico al término del concierto.

 

Este espectáculo, producido por la empresa Dualia, fue seguido por más de trescientas personas, entre las que se encontraban los padres y hermanos de la homenajeada, o el presidente de la Junta de Semana Santa, Julio de las Heras, además de muchos riosecanos y cofrades y amantes de la música semanasantera.