La autopsia de Laura Luelmo confirma que sufrió una agresión sexual, además del golpe en la frente

Bernardo Montoya saliendo de la comandancia de la Guardia Civil

El informe forense contradice la versión del asesino confeso, quien aseguró que intentó violar sin éxito a la joven profesora.

La autopsia realizada este martes en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Huelva ha revelado que Laura Luelmo sufrió una agresión sexual, además del golpe en la frente que provocó su muerte entre los días 14 y 15 de diciembre, entre dos y tres días después de su desaparición en El Campillo (Huelva).

 

La Guardia Civil detuvo el martes 18 de diciembre a Bernardo Montoya como sospechoso del crimen, que ha reconocido el crimen en dependencias policiales. La juez de Valverde del Camino al frente de la investigación ha decretado el secreto de sumario.

 

Fuentes de la investigación han informado de que el detenido ha reconoció a las dos de la madrugada en dependencias de la Guardia Civil de Huelva que mató a la joven, en un interrogatorio repleto de contradicciones y mentiras en presencia de su abogado. Montoya ha explicado que discutió con ella, la golpeó, la metió en el maletero y arrojó su cuerpo en el lugar donde fue encontrado. El detenido, a pesar de haber reconocido que se encontró con Laura y forcejeó con ella tras una fuerte discusión, evitó durante varias horas confesar que la había matado.

 

Posteriormente reconoció que su propósito era violarla y que la llevó al sitio donde la encontraron. Allí, según su testimonio, la desnudó y trató de agredirla sexualmente, aunque aseguró que no pudo conseguirlo tras varios intentos fallidos. Algo que ahora desmiente la autopsia. 

 

Posteriormente afirmó que la trasladó fuera del vehículo a la zona de jaras donde fue encontrada y huyó de allí. El asesino confeso dijo que estaba viva en el momento en que se marchó. 

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