La Asociación Unificada de Guardias Civiles lamenta la falta de seguridad en la flota de Valladolid para trasladar presos con más de 1,4 millones de kilómetros

AUGC

Cuatro de las cinco furgonetas empleadas para este servicio, que realizan trayectos tanto provinciales como interprovinciales, tienen una antigüedad que oscila entre los nueve y los 18 años.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (Augc) ha lamentado el "grave deterioro" que sufre la flota de furgones de Valladolid para trasladar a presos y detenidos al denunciar que ni "cumple la normativa vigente", "ni garantiza la seguridad" tanto de los custodiados como de los propios agentes.

 

En concreto, según han reconocido fuentes de la Asociación a Europa Press, cuatro de las cinco furgonetas empleadas para este servicio, que realizan trayectos tanto provinciales como interprovinciales, suman más de 1.400.000 kilómetros y tienen una antigüedad que oscila entre los nueve y los 18 años, mientras que la quinta, ha llegado procedente de la Comandancia de Ávila recientemente, pero tiene ya más de cinco años.

 

"Las furgonetas pasan la ITV con gran dificultad y lo tienen que hacer cada seis meses, además de no estar adaptadas a la normativa actual que data de 2015", puntualizan desde la Augc que insiste en que los más de 1.500 detenidos al año viajan en asientos comunes "de unas cinco plazas", sin más sujeción que los grilletes, ya que carecen de "cinturones de seguridad".

 

Una situación que provocan accidentes como el que sucedió el pasado mes de mayo y que hizo necesario que los servicios médicos atendieran a uno de los custodiados al producirse un corte tras un frenazo. Además, han advertido de que en más de una ocasión han tenido que dejar la furgoneta en el taller debido a que los humos que deben expulsar por el escape se "cuelan" en el interior del vehículo.

 

"Hemos visto como hace poco los compañeros de la Policía Nacional estrenaban vehículos que sí cumplen los requisitos que obliga la ley en esta materia, o como en Ávila, una provincia con menos traslados que la nuestra, tiene una flota más moderna", lamentan desde la Augc.

 

Unas reivindicaciones que caen en "saco roto" ante los mandos de la Comandancia de Valladolid al indicar que los vehículos "están para circular", según señalan desde la asociación que, por el contrario, insisten en que "cada dos por tres hay que llevarlos al taller".

 

Aún así, desde la Augc respaldan su postura en las "continuas" quejas de presos y detenidos por la ausencia de cinturones de seguridad y que los asientos en los que van no estén orientados en el sentido de la marcha, lo que produce "mareos" en trayectos largos. "Ha habido varías quejas por escrito al Centro Penitenciario y denuncias judiciales", señalan.

 

NUEVA NORMATIVA

 

Las condiciones mínimas técnicas y de seguridad que deben cumplir los vehículos destinados al transporte de detenidos, presos y penados, utilizados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, fueron modificadas por una orden del 30 de noviembre de 2015 y que entró en vigor el 5 de diciembre de ese mismo año.

 

La elaboración de esta nueva normativa atiende a la necesidad de conciliar "la seguridad activa y pasiva" de los vehículos y de los trasladados -tanto de los reclusos como de los componentes de la escolta- y varía en función del número de plazas del vehículo.

 

Así, los furgones de hasta nueve plazas, entre otros requisitos, deberán de tener una climatización que permitir mantener una temperatura interior de entre 18 y 28ºC. Además, cada habitáculo interior deberá disponer de alumbrado suficiente sin que se produzcan deslumbramientos o molesten a los demás conductores.

 

El compartimento de detenidos, presos y penados deberá estar formado por una estructura transparente con puerta y ventana y construida con materiales anti-vandálicos que lo separará del compartimento de conducción y vigilancia.

 

Además, deberá disponer de dos ventanas no practicables provistas de oscurecimiento exterior y hechas de material anti-vandálico, asientos colocados en dirección de la marcha y con sistema de retención homologado que se abra desde el puesto de vigilancia y un maletero separado para el transporte de equipaje -si las dimensiones lo permiten-. Por último, los destinados a cubrir distancias largas, deberán añadir un habitáculo destinado a urgencias fisiológicas.

 

El vehículo deberá instalar dispositivos electrónicos de visualización -que estén en continua grabación- que permitan la vigilancia del compartimento de detenidos, presos y penados en todo momento por parte de los efectivos encargados de la conducción.

 

Para más de nueve plazas los apartados de climatización, alumbrado interior y sistemas electrónicos de vigilancia quedan igual que los anteriores, eliminando el del compartimento de detenidos, presos y penados, y añadiendo un intercomunicador para que los compartimentos delantero y trasero, ocupados por efectivos encargados de la vigilancia, estén conectados.

 

Además, el compartimento central tendrá un pasillo central y, a los lados, celdas aisladas construidas con materiales ignífugos -en la medida de lo posible- y con capacidad para una o dos personas.

 

Asimismo, contará con asientos con reposacabezas integrados colocados en el sentido de la marcha que tengan un sistema de retención homologado que se abra desde el puesto de vigilancia, un pasillo de mínimo 45 centímetros de anchura y con puertas delantera y trasera -que aíslen el compartimento central del delantero y del trasero- y un habitáculo de dimensiones adecuadas destinado a urgencias fisiológicas.