Cyl dots mini

La almeja gigante de Tordesillas

Jesús López Garañeda inicia con este interesante reportaje una colaboración con Tribuna Valladolid, donde irá desgranando aspectos desconocidos, curiosos e históricos de su Tordesillas natal.

Merece la pena observar con atención las dos 'pilas' de agua bendita que están en las dos entradas de la Iglesia de Santa María tordesillana, la matriz y cabeza del archiprestazgo. Se trata de dos conchas de almeja gigante, única en el mundo, traída desde Filipinas a Tordesillas y regaladas por un militar paisano nuestro que llegó a ser coronel de la Guardia Civil: Don Miguel Gurtler Maroto.

 

Estas dos valvas de un formidable testáceo del archipiélago filipino posiblemente tenían dentro una gran perla, hermosa, impresionante, gigantesca, nácar rico y precioso, y un coco de campeonato del que dieron cuenta en una buena mesa marisquera con moluscos y del que nos trajeron las 'cáscaras' que son las que ocupan el lugar de la entrada en Santa María.

 

No por ello son menos apreciadas porque persisten y perviven ya más de dos siglos de tiempo y ahí permanecen para utilidad de todos los tordesillanos.

 

De Don Miguel Gutler, un militar tordesillano olvidado, os diré que tenía donado en una hornacina en la ermita de las Angustias, de la que era cofrade, el ros o gorro militar atravesado por un balazo, que una bala marroquí le impactó durante la guerra de África, sin causarle daño alguno. En agradecimiento entregó el ros en urna de cristal que yo recuerdo haberla visto de niño entre los muchos exvotos, de coletas, trenzas y pelo de mujer, que había en la ermita de las Angustias.

 

Seres mitológicos unas veces, reales como en este caso otras, Tordesillas tiene en su bagaje cultural muchas más cosas que merece la pena conocer. Estas de la almeja gigante aquí la tenéis en unas fotografías de Isacito Galván. Y no os preguntéis ¿quién se comería el 'coco' de tal almeja?. Para que luego digan que las almejas de Tordesillas no son de categoría y calidad, únicas en el mundo.