Kia pro_cee’d 1.0 T-GDI 120 CV GT-Line: una grata sorpresa

Aunque no se trate de un superventas y tampoco sea el modelo más conocido de la categoría, el compacto coreano es de las opciones más recomendables de la categoría por diseño, calidad, equipamiento y tecnología.

Kia es una de las marcas que más está evolucionando en los últimos años. El cee’d y pro_cee’d, que son los dos compactos de la marca, se presentan como dos de las mejores opciones que plantea el mercado. Su calidad de fabricación, que únicamente puede verse superada en algunos aspectos por un Volkswagen Golf, habla muy a favor de todo lo que puede llegar a ofrecer este modelo.

 

Su estética es impresionante, y más en un momento en el que las carrocerías de tres puertas están desapareciendo. Para acceder al habitáculo, lo hacemos mediante unas enormes puertas que muestran mucha solidez y una suavidad que prácticamente ninguno de sus rivales son capaces de ofrecer. Gracias al acabado ‘GT Line’, gana en deportividad. Con este nivel de acabado, el compacto coreano dispone de luces diurnas de tipo LED situadas en la parte inferior del paragolpes, unos paragolpes traseros de diseño específico y doble salida de escape. El resto de detalles se completa con unos estribos heredados de la versión GT y una llantas de aleación de 17 pulgadas.

 

Cuando accedemos a su interior, seguimos percibiendo mucha calidad. Tanto es así que, sin duda, estamos hablando de una auténtica referencia que logra superar sin tapujos a sus rivales más directos y a otros modelos de la marca, como el Sportage o el Optima. Si nos centramos en la versión 'GT Line', encontramos varios remates de aluminio situados en diferentes zonas del salpicadero y de los paneles de las puertas.

 

Los asientos son muy confortables y la postura de conducción se consigue con rapidez, gracias, en gran medida, a lo bien diseñado que está al interior y a los amplios reglajes que hay en los asientos y el volante. En las plazas traseras, también se disfruta de mucho espacio y confort.

 

Una de las grandes novedades de este modelo es el nuevo motor 1.0 T-GDI (inyección directa de gasolina y turbo), que cuenta con un bloque de tres cilindros y una potencia máxima de 120 CV. Se trata de lo mejor que hay en el mercado de este tipo de propulsores, gracias a su suavidad y fantástico rendimiento.

 

Esta pequeña motorización se encuentra asociada a una caja de cambios manual de 6 velocidades con unos desarrollos muy bien elegidos. Al mismo tiempo, para incrementar el agrado de conducción, cuenta con un guiado extremadamente suave que incita al uso constante.

 

El consumo entra dentro de lo normal si lo comparamos con los motores equivalentes de la competencia. Según nuestras mediciones, en ciudad obtuvimos una media de 7,6 litros a los 100 kilómetros, mientras que en carretera el registro solía situarse sobre los 6,0 litros.

 

La puesta a punto del bastidor es magnífica, pues encontramos un coche equilibrado para ofrecer un muy buen nivel de confort, acompañado, eso sí, de una suspensión que transmite firmeza para regalarnos un comportamiento dinámico de primer nivel. Por lo demás, los frenos cumplen perfectamente con un buen tacto de pedal, una frenada eficaz y una gran resistencia a la fatiga.

 

Tampoco queremos olvidar el tacto de la dirección eléctrica que, además de ser suave y agradable, resulta rápida y precisa. Y ya que hablamos del buen funcionamiento de la dirección, queremos mencionar de manera especial el volante, que sobresale en cuanto a calidad de construcción y diseño.

 

El equipamiento del Kia pro_cee’d también permite situar a este coche entre los mejores del mercado. Dispone de elementos como un sistema que permite reconocer la señales de tráfico, un buen navegador, una pantalla multifunción de 7 pulgadas, techo panorámico y climatizador. Por último, como suele ser norma de la casa, este modelo ofrece una garantía de 7 años o 150.000 km.