Juzgan a un empresario rumano y a su suegra por presunto fraude a la Seguridad Social de 107.000 euros

El primero se expone a 3 años de prisión y la segunda a un año y nueve meses como cooperadora necesaria

Un empresario de origen rumano y su suegra compartirán banquillo en la Audiencia de Valladolid este próximo jueves, 12 de abril, por, supuestamente, constituir una empresa ficticia para lograr de este modo defraudar a la Seguridad Social, eludiendo el pago de las cuotas de los trabajadores, hasta dejar una deuda de casi 107.000 euros.

 

El primero de los acusados, como autor de un delito de fraude de cotizaciones a la S.S, se expone a una posible condena de tres años de prisión y el pago de una multa de 300.000 euros, mientras que sobre la suegra, en calidad de cooperadora necesaria, podría recaer una pena de un año y nueve meses de privación de libertad y sanción pecuniaria de 150.000 euros, tal y como solicita el fiscal a través del escrito de calificación recogido por Europa Press.

 

Además, la acusación pública pide la pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas y la pérdida del derecho a gozar de beneficios o incentivos fiscales o de la Seguridad Social durante un plazo de seis años en el caso del primero y de cuatro años en el de ella.

 

En concepto de responsabilidad civil, ambos deberían indemnizar, de un modo directo, conjunto y solidario, a la Tesorería General de la Seguridad Social con un total de 106.717 euros.

 

El principal acusado, S.B, venía dedicándose desde 2013 a la actividad empresarial de prestación de servicios agrícolas a través de la empresa de su propiedad 'Butica Sorin', con domicilio en Valdestillas, que concertaba con distintos agricultores, para lo cual tenía a su cargo varios trabajadores dados de alta en la Seguridad Social, con la que había tenía varias deudas.

 

En este contexto y con el fin de defraudar a la Seguridad Social, siempre según la tesis del fiscal, el procesado ideó un plan para crear una empresa ficticia bajo el nombre 'Sabine Vasile' a la que puso a la cabeza como testaferro a su propia suegra, la también procesada S.V, evitando así figurar en la misma y ocultando su identidad debido a las deudas contraídas.

 

Dicha mercantil, que dio de alta en el Régimen General y en el RETA haciendo figurar a su suegra como empresario individual, tenía el mismo objeto social de la anterior empresa y en la misma dio de alta a una serie de trabajadores rumanos, entre los que se incluyó él mismo.

 

Con posterioridad, la empresa celebró contratos de prestación de servicios agrícolas con diversos agricultores, para quienes efectuó trabajos de vendimia, recogida, poda y similares, en distintas explotaciones.

 

Aunque los trabajos fueron realizados bajo la cobertura formal y contractual de 'Sabine Vasile', era el principal acusado quien concertó y gestionó los contratos, el que proporcionó los operarios y quien se benefició de los pagado por los agricultores, mecánica con la que habría conseguido eludir el pago a la Seguridad Social de las cuotas correspondientes al Régimen General como al RETA de sus trabajadores.

 

Y es que 'Sabine Vasile' era la que acumulaba las deudas con la Seguridad Social por impago de las cuotas, hasta alcanzar un total de 106.717 euros.