Juzgado por firmar un seguro a nombre de un empleado de su empresa y tratar de cobrarlo a su muerte

El juicio por estos hechos se celebrará el próximo día 6 de noviembre en la Audiencia de Valladolid.

Fiscalía de Valladolid solicita una condena de dos años y medio de cárcel para el apoderado de una empresa que, conocedor de la enfermedad de un empleado suyo, suscribió un seguro de vida a su nombre y luego trató de cobrarlo a su muerte.

 

El juicio por estos hechos se celebrará el próximo día 6 de noviembre en la Audiencia de Valladolid, donde la acusación pública acude con una petición de dos años y medio al considerar al encausado autor de un delito de falsedad en documento mercantil y de otro de estafa procesal en grado de tentativa, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En la vista se reproducirán hechos ocurridos en 2016, cuando el ahora acusado, Marcos J.C, en su condición de apoderado de una mercantil y agente exclusivo de seguros y aprovechando su acceso a los datos personales de los empleados de la empresa, suscribió un seguro de vida a nombre de un trabajador que sabía que se encontraba enfermo y que estaba ingresado en el Complejo Asistencial de Zamora desde el día 6 de septiembre de ese año.

 

En el contrato suscrito con la compañía de la que era agente de seguros, Marcos J.C. hizo constar como único beneficiario a su propia empresa y, como así sostiene la acusación pública, utilizó la firma del supuesto suscribiente.

 

No fue hasta después del 4 de noviembre de 2016, fecha de la muerte del trabajador, cuando el procesado reclamó a la compañía aseguradora el abono de las coberturas de la póliza, si bien se encontró entonces con la negativa de la aseguradora y, en respuesta, presentó demanda el 20 de mayo de 2017 contra la compañía en representación de su empresa.

 

Los autos por esta demanda se turnaron al Juzgado de Primera Instancia 8 de Valladolid, donde la compañía aseguradora acompañó su negativa al abono de las coberturas con un informe de unos detectives en el que se desvelaba la actuación de Marcos J.C.

 

Ante ello, el reclamante se vio obligado a llegar a un acuerdo por el que desistía de continuar con las acciones y a compensar a la aseguradora con 2.500 euros, y ello a cambio de que ésta también renunciara a emprender cualquier acción civil o penal contra él.